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¡ES
QUE NO TIENE GANAS NI DE TOMARSE EL VIAGRA!
Las mujeres de hoy no están
dispuestas a aceptar la “pereza sexual” y se quejan de que por falta
de ganas sus parejas no se acuerdan ni de tomar el viagra.
El tema de moda en Estados Unidos
es la pereza erótica. Todo empezó con una experta, la doctora
Michele Weiner, que anunció que una de cada cinco parejas casadas
tiene relaciones sexuales menos de 10 veces al año. Y en las parejas
no casadas los dormitorios no tendría tampoco mucha más actividad,
según los expertos.
"En parte se le echa
la culpa a que, en la vida moderna, las parejas están demasiado
ocupadas con trabajo, los niños y otros compromisos, y no tienen
ni tiempo ni energías para hacer el amor", dijo la terapeuta Michele
Weiner.
"Un matrimonio con falta de relaciones
sexuales es un matrimonio en peligro", agregó Weiner, autora de
un libro bastante exitoso y titulado, justamente, El matrimonio con falta
de relaciones sexuales.
"Se calcula que una de cada tres
parejas tiene problemas relacionados con el escaso deseo sexual", según
Weiner. "Las quejas por la falta de apetito es el problema más común
que vemos los terapeutas sexuales".
"Y si usted cree que el poco
apetito sexual es cosa sólo de mujeres, más vale que lo piense
de nuevo", añadió. "Muchos expertos sexuales creen que la
falta de deseo sexual es el secreto mejor guardado de los hombres en EEUU".
Según estudios presentados por
la experta, el 20 por ciento de los matrimonios en Estados Unidos son "parejas
sin sexo", es decir, que mantienen relaciones menos de 10 veces al año.
Y si alguien creyera que es el matrimonio
lo que ahoga el entusiasmo sensual, las estadísticas niegan esa
percepción: una de cada tres parejas no casadas que llevan más
de dos años de cohabitación tiene la misma frecuencia sexual,
unas 10 veces al año.
Según una encuesta del Centro
de Investigación de Opinión, de la Universidad de Chicago,
los adultos y adultas en EEUU tienen, en promedio, relaciones sexuales
unas 61 veces al año, aunque hay variaciones por el estado marital
y la edad.
Pero la apatía que preocupa
a los expertos no se debe solamente a las exigencias, supuestamente mucho
mayores, de la vida moderna.
"La falta de tiempo es sólo
una consecuencia de la asignación errónea de prioridades",
añadió Weiner. "Las parejas tienen que darse cuenta de que
la relación sexual lleva a la intimidad y fortalece la relación".
La disminución del deseo
sexual, desde los días apasionados del comienzo a la convivencia
más calmada, es un hecho común que afecta a dos de cada cinco
parejas. Los expertos señalaron que la tempestad química
que trastorna el cerebro en la fase de "enamoramiento" habitualmente amaina
durante el primer o segundo año de una relación.

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