CÓMO NOS VEN ELLAS /opinión
femenina |
ESTÁS USADO, NO VALES.
¿Qué tal sienta?.
Historia de un bocazas al que un hombre le supo decir dos palabras que
le hicieron cambiar de color. Las mujeres no son kleenex.
En la publicidad de una serie de
humor se está presentando la siguiente conversación entre
dos mujeres: Oye este chico me gusta para ti. Es simpático, estás
contenta. Creo que te conviene. La amiga le responde toda seria. Está
usado. La otra le contesta señalando con el dedo a semejante parte:
pues ni que tu tuvieras algo que estrenar.
El guionista lo ha tenido fácil
para causar la risa. Ha dado la vuelta a un argumento que utilizan los
hombres a diario para referirse a las mujeres como si fuésemos kleenex.
Si está usada ya no vale. Si la ha dejado el novio en una relación
en la que ella había confiado no importa, está usada, no
vale.
Me gustaría pensar que algunos
hombres al ver el anuncio se han parado a pensar las humillaciones de las
que son objeto las mujeres por hombres que las cuestionan por haber hecho
uso de su derecho a disfrutar de su sexualidad. Aunque bien es cierto que
ellos tienen el mismo derecho a no aceptarla. ¿Pero qué sentiría
un hombre si una mujer le rechazase porque no le gusta su pasado sentimental?.
Afortunadamente conozco el caso de un bocazas que se encontró con
la suela de su zapato. Después de presumir de todas las aventuras
pasadas ante su novia, ella se levantó y le dijo “gracias por contármelo,
ahora estoy segura de que no me interesas”.
Todo esto lo pienso mientras escucho
la siguiente conversación entre los dos compañeros que tengo
enfrente de mi todo el día.
Uno de ellos es el clásico
bocazas que se dedica a desacreditar gratuitamente a todas las mujeres.
El otro día un nuevo compañero se había fijado en
la chica del Registro y no tardó en espetarle “Menuda es. Estuvo
liada con otro del Registro y el chico adelgazó 10 kilos en un mes,
seguro que es porque no sabe cocinar, ja, ja”. Lo contaba con la misma
certeza como si el muy estúpido hubiese estado en la cama.
El otro día un compañero,
ya mayor, nos estaba contando a todos que se divorciaba. El “bocazas”
le contesta que es una pena porque deja a una mujer maravillosa. Tan maravillosa
que estaría dispuesto a proponerla matrimonio ahora que se queda
libre, si no fuese porque llevo mal ver todos los días enfrente
de él al hombre que se ha acostado antes con ella. El nuevo divorciado
le contestó: tienes toda la razón, pero para que seas coherente
te sugiero que dejes a tu novia porque … Al acabar lo que todos se imaginan,
el bocazas tenía la cara tan blanca como el papel más blanco
que uno se puedo imaginar. Lo siento en parte por su novia, pero
de menudo estúpido se ha librado.
No somos kleenex de usar y tirar,
pero al “bocazas” le vi utilizar unos cuantos mientras se escondía
en los archivos, que pena que en vez de secarse las lágrimas no
los hubiese utilizado para taparse su sucia bocaza para siempre.

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