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INFIDELIDAD FEMENINA. REACCIONES
MASCULINAS SEGÚN LA EDAD.
Mientras que para un joven que
no tiene formada su personalidad, se trata de una pérdida de autoestima
y de orgullo, para un hombre adulto, prevalece el temor: la pérdida
de confianza en la persona amada.
EL JOVEN
Aunque en este caso, el joven valora
la decisiones previas de su pareja como una infidelidad, no lo son en
sentido estricto, pues se producen antes de conocerle, sin embargo,
el joven suele entender que hay un deber previo de fidelidad, por lo que
lo califica internamente como infidelidad.
El joven que se entera de las relaciones
de su primera novia, justo antes de casarse, sufre un duro golpe en su
orgullo, sobre todo dependiendo del tipo de relación. No es lo mismo
un "noviete" anterior que una relación previa con un hombre adulto
divorciado. En estos casos, la situación se complica.
El caso que pasamos a analizar sucedió
a un joven de 23 años.
Tengo 23 años
igual que mi novia y me quiero casar con ella.... antes de estar conmigo
ella tuvo relaciones con otra persona, y el día que me lo dijo me
sentí muy mal, por el hecho de que el hombre con el que estuvo
era divorciado.... todo esto paso antes de que la conociera.... ella
tuvo que ir al psicólogo debido a una depresión después
de lo que le pasó,.... Me vienen a la cabeza cosas como "La mujer
debería conservarse para un solo hombre", "Ya el cuerpo de mi novia
no es tan sólo mío.
Si de verdad hay amor, cabría
decir “no te hagas esclavo del pasado, sino sé rey de tu presente”,
pero es una decisión personal y, normalmente es el verdadero peso
del amor el que hace inclinarse la balanza.
En todo caso, el dolor en este joven
fue tan grande que tuvo consecuencias posteriores. Este hecho se convirtió
en un reproche constante hasta que la pobre novia, entonces esposa, tuvo
que volver al psiquiatra porque el novio celoso nunca supo aceptarlo.
El ADULTO.
En el caso siguiente, se trata de
un hombre enamorado que ha perdido la confianza en su pareja, pero su amor
es tan grande que le impide separarse, que es lo más aconsejable,
y opta por el peor camino, seguir conviviendo con su esposa para recordar
con su presencia, cada día, que ha arruinado su vida. Este tipo
de conductas acaban convirtiéndose en violentas y ponen en evidencia
un odio hacia el resto de mujeres.
Hace siete años
que estoy casado. Mi mujer es el amor de mi vida, desde que la conocí
no podía ni siquiera imaginarme haciendo el amor con otra y rechacé
todas las insinuaciones y ofertas al respecto. Yo pensaba que a ella le
ocurría lo mismo pero hace tres años hubo un detalle que
me sorprendió:
Estábamos en una discoteca
y pusieron un espectáculo de "boys", Todas las mujeres parecían
enloquecer con aquellos tíos, era sorprendente, algunas perdían
el control y se lanzaban a magrear al stripper. Mi mujer guardó
las formas pero se excitó mucho y al final estaba tan caliente que
me pidió que lo hiciéramos allí mismo, en un rincón
oscuro, como cuando éramos novios. Yo lo hice pero fue una mala
experiencia, me di cuenta que ella estaba pensando en alguno de aquellos
tíos mientras lo hacia conmigo, me sentí mal.
Un mes después ella fue
a la despedida de soltera de una amiga. no daré detalles pero me
enteré de que había llegado hasta a chupársela a un
"Boy".
Cuando lo hablamos al principio
lo negó pero cuando se dio cuenta de que yo lo sabía con
certeza, lo reconoció, dijo que estaba borracha, que no sabia lo
que hacia y me pidió llorando que la perdonara.
Yo, pensando en mi hijo y
en nuestras responsabilidades le dije que no rompería nuestro matrimonio
pero ya no podía hacer el amor con ella, me daba asco, porque
para mí el sexo con ella siempre había sido una expresión
de amor, la caricia suprema y ahora cada vez que lo intentaba me venía
a la cabeza la idea de ella haciendo una cochina felación a otro.
A si que establecí nuevas
normas para nuestra relación, visto que ella necesitaba sexo con
otros le concedí plena libertad para hacerlo y también me
la concedí a mi mismo, a partir de ese momento nuestras relaciones
sexuales serían fuera del matrimonio y no dentro.
Desde entonces he tenido varias
relaciones, por que la verdad es que las mujeres no se me dan mal, pero
todas han sido con mujeres casadas, las cortejo y después de tirarmelas
corto radicalmente con ellas, les reprocho su infidelidad y les digo
que son mucho peores que las prostitutas, estas, al fin y al cabo, no engañan
a nadie.
En el fondo lo que me hace disfrutar
es comprobar que no solo yo soy cornudo, que lo son todos o casi todos
los casados y que las mujeres que no ponen cuernos a sus maridos es por
que no pueden pero al menos fantasean con ello. Entre mis conquistas cuento
con mujeres de fama intachable que lo único que les preocupaba era
que no se enterase nadie. Solo hay una a la que no me puedo tirar por
el asco que me da y es mi mujer eso es debido a que no concibo el sexo
sin amor con ella por que ella ha sido y sigue siendo el único amor
de mi vida.
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