EL
CÁNCER DE TESTÍCULO.
El cáncer de testículo
es una enfermedad en la cual se forman células malignas (cancerosas)
en los tejidos de uno o ambos testículos.
Los testículos son 2 glándulas
en forma redondeada situados dentro del escroto (una bolsa de piel suelta
que se encuentra suspendida directamente debajo del pene). Los testículos
se sostienen dentro del escroto mediante el cordón espermático
el cual también contiene los vas deferens y los vasos y nervios
testiculares.
Los testículos son las glándulas
sexuales masculinas y producen testosterona y esperma. Las células
germinativas dentro de los testículos producen esperma inmaduro
el cual, a través de una red de túbulos (tubos minúsculos)
y tubos más grandes, llega al epididimo (un tubo largo en espiral
junto a los testículos), donde el esperma madura y se almacena.
Prácticamente todos los cánceres
de testículo comienzan en las células germinativas. Los dos
tipos principales de tumores de las células germinativas testiculares
son seminomas y no seminomas. Estos dos tipos crecen y se diseminan de
manera diferente por lo que el tratamiento es diferente también.
Los no seminomas tienden a crecer y diseminarse más rápidamente
que los seminomas. Los seminomas son más sensibles a la radiación.
Un tumor testicular que contiene tanto células de seminoma como
de no seminoma se trata como un no seminoma.
El cáncer de testículo
es el cáncer más común en los hombres de 20 a 35 años
de edad.
Su historial de salud puede afectar
el riesgo de desarrollar cáncer de testículo.
Todo lo que aumenta la posibilidad
de contraer una enfermedad se denomina un factor de riesgo. Los factores
de riesgo para el cáncer de testículo incluyen:
-
Un testículo no descendido.
-
Desarrollo anormal de los testículos.
-
Historial de salud personal o familiar
de cáncer de testículo.
-
Padecer síndrome de Klinefelter.
-
Ser de raza blanca.
-
Los signos posibles de cáncer
de testículo incluyen inflamación o incomodidad en el escroto.
Estos y otros síntomas pueden
ser producidos por el cáncer de testículo o por otras afecciones.
Usted deberá consultar a un médico ante cualquiera de los
siguientes problemas:
-
Protuberancia o inflamación
indolora en uno de los testículos.
-
Cambio en los testículos al
tacto.
-
Dolor amortiguado en la sección
inferior del abdomen o en la ingle.
-
Acumulación súbita de
líquido en el escroto.
-
Dolor o incomodidad en un testículo
o en el escroto.
-
Se utilizan pruebas para el examen
de los testículos y la sangre a fin de detectar (encontrar) y diagnosticar
el cáncer de testículo.
Pueden utilizarse las siguientes pruebas
y procedimientos:
-
Examen físico y antecedentes
médicos: Examen del cuerpo para verificar signos generales de salud,
incluido el examen de signos de enfermedad, como protuberancias o todo
lo que tenga aspecto inusual. Se examina la presencia de protuberancias,
inflamación o dolor en los testículos. Se registra también
una historia médica de las enfermedades anteriores y los tratamientos
del paciente.
-
Ecografía: Procedimiento en
el cual ondas sonoras de alta energía (ultrasonido) rebotan en tejidos
u órganos internos y producen ecos. Los ecos forman una imagen de
los tejidos corporales denominada sonograma.
-
Prueba de marcadores tumorales séricos:
Procedimiento en el cual se examina una muestra de sangre para medir las
cantidades de ciertas sustancias liberadas en la sangre por órganos,
tejidos o células tumorales en el cuerpo. Ciertas sustancias se
asocian con tipos específicos de cáncer cuando se encuentran
en concentraciones altas en la sangre. Estas se denominan marcadores tumorales.
Los tres marcadores tumorales a continuación se emplean en la determinación
de estadios del cáncer de testículo:
-
Fetoproteína alfa (AFP, por
sus siglas en inglés).
-
Gonadotropina coriónica humana
beta (ß-hCG, por sus siglas en inglés).
-
Lactato deshidrogenasa (LDH).
-
Los índices de marcadores tumorales
se miden antes de la orquiectomía inguinal radical y la biopsia,
con el propósito de diagnosticar el cáncer de testículo.
-
Orquiectomía inguinal radical
y biopsia: Procedimiento para extirpar todo el testículo a través
de una incisión en la ingle. Una muestra de tejido del testículo
se visualiza luego bajo el microscopio para verificar si existen células
cancerosas. (El cirujano no corta a través del escroto y en el testículo
a fin de extirpar a muestra de tejido para la biopsia porque, si existiese
cáncer, este procedimiento podría hacer que se propague en
el escroto y los ganglios linfáticos.) Si se encuentra cáncer,
se determina el tipo de célula (seminoma o no seminoma) para ayudar
a planificar el tratamiento.
Ciertos factores afectan el
pronóstico (posibilidad de recuperación) y las opciones de
tratamiento.
El pronóstico (posibilidad
de recuperación) y las opciones de tratamiento dependen de lo siguiente:
-
El estadio (etapa) del cáncer
(si se localiza en el testículo o cerca del mismo o si se ha diseminado
a otros lugares en el cuerpo, y las concentraciones en la sangre de AFP,
ß-hCG y LDH).
-
El tipo de cáncer.
-
El tamaño del tumor.
-
La cantidad y el tamaño de ganglios
linfáticos retroperitoneales.
-
El cáncer de testículo
suele ser curable.
El tratamiento del cáncer de
testículo puede producir infertilidad.
ADVERTENCIA
Ciertos tratamientos para el cáncer
de testículo pueden producir infertilidad permanente. Los pacientes
que desean tener desdencencia deben considerar banco de esperma antes de
someterse a tratamiento. El ingreso a banco de esperma es el proceso mediante
el cual se congela esperma y se almacena para uso futuro.
Fuente: National Cancer Institute

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