SÓLO
ORTEGA SUPO EXPLICAR EL AMOR.
Sólo importa la singularidad
de esa persona seleccionada por los ojos del corazón.
Ortega y Gasset decía que
nos enamoramos pocas veces en una larga vida. Es un acontecimiento infrecuente
y fortuito y nos afecta de un modo increíblemente profundo.
Cuando se produce esa clase de amor,
no tiene más razón que la singularidad del objeto, sólo
esa persona, sin que intervengan los atributos y las virtudes, la voz,
las caderas o las cuentas bancarias, las proyecciones dejadas, por enamoramientos
anteriores o las pautas familiares de segunda mano, sólo importa
la singularidad de esa persona seleccionada por los ojos del corazón.
Sin ese sentido del destino en la
elección, el aspecto romántico del amor no funciona, es una
posesión casi sobrenatural, son nuestros ancestros, dioses, arquetipos
que producen un encantamiento donde entra en juego la vida y la muerte.
El encuentro entre amante y amado
es un encuentro de imágenes, un intercambio de imaginaciones que
nos lleva a la aventura de liberar la imaginación... la libertad
...la individualidad.
Todo esto lo dijo Ortega y Gasset,
aunque en las tertulias solía decir que “estar enamorado es
un estado de idiotez transitorio”.

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