YA
ME HE AFEITADO Y AHORA QUÉ?.
¿ES VERDAD QUE AL AFEITARSE
SE ELIMINAN CÉLULAS PROTECTORAS DE LA PIEL?
Al afeitarnos arrancamos la capa
protectora de células llamadas etrato córneo. Bajo esta capa,
se encuentran células jóvenes no preparadas para la cuchilla.
Lo que entendemos por barba se compone
de una cantidad de pelos que oscila entre los seis mil y los veinticinco
mil, repartidos entre las mejillas, bigote, mentón y cuello. El
ritmo de crecimiento oscila alrededor de los 1,4 milímetros diarios,
aunque esta cifra varía de una persona a otra.
La zona cutánea “barba”,
a pesar de ser bastante resistente, está constantemente agredida
por el afeitado que la irrita, la seca y, con menos suerte, la corta.
Al afeitarnos arrancamos la capa
protectora de células llamadas etrato córneo. Bajo esta capa,
se encuentran células jóvenes no preparadas para la cuchilla.
La, sangre, a su vez, fluye rápidamente
a la superficie de la epidermis para responder a la agresión y protegerla.
Por esto, el rostro se siente acalorado e incómodo.
El malestar tarda unos treinta minutos
en pasar. Pero, queda, además, la tirantez, la falta de protección
superficial por lo que la piel queda indefensa ante la acción de
la intemperie. Todos estos efectos se ven acentuados en el caso de pieles
secas y sensibles y de barbas duras, que necesitan más de un afeitado
diario.

|