CÓMO NOS VEN ELLAS /opinión
femenina |
TE DARÉ LA LUNA.
De príncipe azul a asesino.
De promesas a patadas.
«Te daré la luna»
es el tercer libro de María Rosa Fernández.
«Te daré la luna»
cuenta la historia de María, una mujer que descubre cómo
sus anhelos se deshacen con cada insulto, con cada menosprecio y con los
golpes de un marido ensimismado en su verdad machista y dictatorial.
«El libro está hecho
a base de retales de vidas reales de mujeres cordobesas azotadas por los
malos tratos. El motivo que me impulsó a escribir esta novela fue
el asesinato de Toñi Sánchez, que murió tiroteada
a manos de su marido en mayo de 2001, en la Colonia de la Paz», señaló
la autora.
De hecho, la obra se estructura
en torno a un diario que la protagonista va escribiendo, «al igual
que hizo Toñi», y la mayor parte de la historia está
basada en el calvario por el que pasó esta víctima, «aunque
está camuflada y completada con las experiencias de otras mujeres»,
dijo Fernández.
De las memorias auténticas
de la difunta, lo único que trascendió en su día fue
una triste afirmación que dejó plasmada en sus páginas
y que sus padres desvelaron: ««Me di una oportunidad y fallé;
ahora tengo un nuevo reto sola, pero con ganas de luchar y espero encontrar
cariño, lo que siempre di y nunca tuve», reza el diario.
María va revelando la verdadera
identidad de su amor y«como tantas otras mujeres, callé, y
mi silencio se convirtió en una bomba de relojería que estallaría
en cualquier momento [...]. Estaba tan anulada como persona, que no sabía
dar un paso si no era a través de su mirada, de su consentimiento»,
relata la protagonista.
La protagonista se da cuenta del
tipo de hombre con el que se ha casado cuando, por motivos de trabajo,
se marchan hasta el País Vasco. Aquí comienza su particular
suplicio. Cuando se queda embarazada, «fue todo un acontecimiento
que ella vivió en soledad», relata el texto. Alfonso recibe
la noticia como una maldición, mientras grita que «me he casado
con una tonta. Eres imbécil, María. No dices nada más
que idioteces; tonta, que eres tonta. Verás como te pones como una
vaca».
Tras estar varios años encerrada
bajo el yugo de su pareja, la mujer decide abandonarlo, porque, hasta su
hijo, «el pequeño Alfonsito le levantaba la mano y le pegaba
cuando no conseguía sus caprichos. Se estaba convirtiendo en un
niño violento», cuenta el relato.
Sin embargo, la persona insegura
en que se había convertido la hizo regresar con su agresor, pensando
que cambiaría.
Lo que al final sucede queda contenido
en este libro que ha tardado unos dos años en ver la luz. Según
la escritora, «me he sentido muy mal novelando estas historias. He
vivido de cerca la violencia machista contra mujeres queridas por mí,
he hablado con desconocidas sobre el tema, y sigo sin llegar a entenderlo
del todo. En este libro he atenuado las escenas de violencia, ya que la
realidad es más dura y terrible que cualquier escrito, y tampoco
he buscado el morbo sino la angustia y la desazón de esas víctimas
que creen que han encontrado al amor de su vida, que al tiempo empieza
a desteñir y a mostrar su faceta sombría y cruel».
La autora confesó que ha
querido hacer un final «un poco diferente en recuerdo a Toñi
Sánchez. Se lo debía a su madre. Me pidió que lo hiciera
y espero haber cumplido con sus expectativas. La historia de Toñi
fue el principio de esta novela, la gran bofetada para que me diera cuenta
de hasta que punto llegaba esta problemática social, el punto de
partida para mi implicación en la Plataforma contra la Violencia
de Género y en denunciar públicamente las agresiones contra
las mujeres», explicó Rosa.
Con este libro, la escritora cordobesa,
afincada en Villaviciosa, pretende «ajustar cuentas con las mujeres
que sufren cada día, tendiéndoles una mano silenciosa para
dar a conocer a la sociedad lo que quizás ellas no pueden y yo tengo:
palabras que expresan lo que sienten».

|