LA ÉTICA DEL SEXO SIN
COMPROMISOS
Internet y la soledad en sociedad
abre nuevos debates éticos. No todo el mundo puede embarcarse en
este tipo de aventuras. No podemos decir que todo vale a todo el mundo.
Miles de adultos que se enfrentan
a la soledad no querida, a pesar de vivir en grandes ciudades, se están
apuntando a listas de internet de sexo explícito, en la que buscan
un intercambio sexual rápido y sin compromisos.
Este tipo de encuentro se conoce
como “sexo sin compromisos”. El sexo sin compromisos significa que ambas
partes entienden que no está pensado que se volverán a ver.
No intercambian direcciones, teléfonos ni historias personales.
Una paciente narraba un encuentro
de este tipo. Concertó una cita a ciegas por internet y se presentó
en un bar donde estaba esperando su pareja. El plan era encontrar un hotel
barato, preferiblemente por horas, y mantener una relación sexual.
El hombre era de la misma edad que
mi paciente y aparentaba una cierta experiencia en este tipo de encuentros.
La mujer comprendió enseguida que su aspecto no era del agrado de
su fugaz pareja. A los 5 minutos de empezar a hablar fingió una
llamada telefónica urgente que le obligaba a ausentarse. Se fue
inmediatamente y nunca más se supo.
Las consecuencias de esta primera
relación produjo en mi paciente una inseguridad en si mima que ha
supuesto una grave depresión.
Cuando se la preguntó qué
buscaba en la relación contestó, en primer lugar la necesidad
de mantener un encuentro íntimo, pero también necesitaba
ser aceptada, deseada …
De igual modo, hay muchos hombres
que acuden a este tipo de citas y son rechazados o no pueden culminar la
misma por un estado de ansiedad que lo impide, a pesar de las famosas píldoras.
No todo el mundo puede embarcarse
en este tipo de aventuras. No podemos decir que todo vale a todo el mundo.
Para muchos este tipo de relación es excesivamente fría y
desmerece su concepto más humano de lo que debe ser una relación
entre personas.

|