TENÍA TANTA ILUSIÓN
Un paseo por el muelle.
Cuando nos encontramos llevaba a
su niño recién nacido en brazos. Al lado él. Lejos
él.
Cuando no les quise ver, ella lloraba.
Llevaba a su niño recién nacido en brazos. Al lado él.
Lejos él.
Cuando me entristecí le adivinaba
las palabras. Un hombre que no quería nada, que no asumía
ningún compromiso.
Cuando volví a mirar al puerto
ella estaba sola. Llevaba a su niño recién nacido en brazos.
Cuando me alegré, habían
pasado los años, y el niño perdonó a un hombre que
no quiso nada y no asumió ningún compromiso.
Los dos son hombres, pero uno de
ellos es un gran hombre. Al lado él. Lejos él.

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