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CONTRA EL FRACASO ESCOLAR, TIEMPO
Y MÁS TIEMPO.
Los niños con fracaso escolar
requieren más atención de sus padres. Más y más
tiempo para los niños, el eterno problema. Si no tiene 15 minutos
al día para su hijo, se lo quita del sueño, pero su hijo
siempre, siempre, debe ser lo primero.
La media europea de fracaso escolar
es del 20% y en países como Suecia, por ejemplo, representa el 7%.
Únicamente Grecia supera la cifra española del 30%. Al parecer,
es la educación pública la que hace aguas (en los colegios
privados, la tasa de abandono no llega al 4%) y el panorama, en general,
es desolador: a lo largo de la enseñanza media, el 32% de los alumnos
repite curso. El 35% no termina 2º de ESO con éxito, el 48%
no supera el Bachillerato y el 50% abandona la universidad.
Estamos en los últimos puestos
de las naciones desarrolladas, y con tendencia a empeorar a medida que
pasa el tiempo. Las autoridades deberían asumir responsabilidades
y los profesores deberían hacer llegar este debate a los padres
y a los responsables educativos. Pero mientras esto llega, si es que llega,
¿qué podemos o debemos hacer los padres?.
El problema es más serio
de lo que se cree. Un estudio que la Fundación Punjab afirma lo
siguiente: “En la medida en la que los niños se sienten fracasados
escolarmente se disparan exponencialmente el consumo y las actitudes positivas
hacia la droga”. Al parecer, una cosa lleva a la otra. Otro tema
son las consecuencias laborales y económicas para nuestros hijos.
Los padres debemos hacerles sentir
que sus estudios son importantes para nosotros porque queremos lo mejor
para ellos. Y para ello hay que dedicarles tiempo, unos 15 minutos al día
que pueden emplearse en leer con ellos o en comentar aspectos del colegio.
También hay que reunirse con el tutor tan a menudo como sea necesario
y valorar las notas de una forma relativa. Es más importante dar
crédito al esfuerzo.
Si no tiene 15 minutos al día
para su hijo, se lo quita del sueño, pero su hijo siempre, siempre,
debe ser lo primero.
Hasta los 11 años, los niños
necesitan estar cerca de sus padres. Luego, los amigos adquieren cada vez
mayor relevancia, pero no debemos alejarnos.

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