LA ALIMENTACIÓN DE NUESTROS
HIJOS.
El desayuno con el Emperador.
Los médicos advierten del
peligro a largo plazo por la falta de desayuno (o desayunos insuficientes
en algunos casos) por falta de apetito, como es habitual escuchar, o por
levantarse demasiado tarde y no disponer de tiempo suficiente para realizarlo
de forma adecuada. En segundo lugar, almuerzos inadecuados por falta de
tiempo o por no gastar dinero.
Por otra parte, la falta de consumo
de lácteos (leche y sus derivados) tan importantes en la adolescencia
ya que de su adecuada incorporación en esta época de la vida
dependerá la fuerza ósea para el futuro. Esto se da más
en las chicas, quienes hacen restricciones calóricas extremas y
no consumen suficiente cantidad de proteínas, vitaminas y minerales.
Por último, están
empezando a causar alarma los hábitos alimentarios irregulares,
es decir, realización de pocas comidas con el grupo familiar. De
este modo el joven carece de supervisión y orientación de
un adulto en los alimentos que elige (aunque en muchos casos el error en
la elección es por parte de los adultos).

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