LA DICTADURA DE LOS REGALOS.
REGALAR POR REGALAR.
El eterno problema entre hombres
y mujeres, el regalo por compromiso social. ¡Qué pena que
se esté matando el placer de regalar!.
Un zorro que peina canas siempre
hace lo mismo, manda a alguien a unos grandes almacenes a comprar un vestido
para su mujer dos tallas más pequeño que la talla real y
en el color más estridente posible. La señora se alegra de
que su marido crea que utiliza la misma talla que hace veinte años
y se sorprende que la vea tan juvenil para atreverse con semejantes colores.
Confiesa este zorro que los regalos
a las mujeres en determinadas fechas (aniversarios, navidades, etc.) son
como los impuestos, no gusta tener que pagarlos pero son inevitables si
no se quieren complicaciones.
Acertar con un regalo para las mujeres
es imposible. Si es realmente horrible dirán que cómo es
posible que uno piense que se puede poner tantos cuadros mezclados con
lunares. Si es barato, porque uno es un roñoso miserable. Si es
muy caro porque se esconden segundas intenciones, o lo más seguro
que uno tiene remordimientos por alguna historia inconfesable. Da igual,
siempre nos equivocaremos y siempre traerá problemas.
Pero aún así es preferible
equivocarse a ir de moderno y pensar que el mejor regalo a una mujer es
una puesta de sol o un regalo inesperado sin obligaciones, sino por el
placer de regalar. Estos son revolucionarios que se apartan de la inflexible
dictadura del regalo por compromiso. No se equivoque “diamonds are a girls
best friend”. Usted puede creer que regalando parte de su valioso tiempo
hace lo mejor, pero cómo puede su mujer contar a su amiga que Ud
le ha regalado una tarde de paseo mientras que la otra luce unos pendientes.
No se complique. Conviértase
al consumismo, aunque su mujer sea comunista. No importa. Crease que hay
momentos o fechas en las que hay que ser feliz por decreto. Reparta sonrisas
y regalos con sus cuñados, con los compañeros de trabajo,
con todo el mundo. Practique delante del espejo poniendo cara angelical.
No tenga la tentación de preferir quedarse en casa en lugar de ir
a las tiendas a empujar a su vecino para comprar lo que sea porque hay
que comprar. Si está ante un aniversario, fechas señaladas,
lo que sea, tiene que comprar algo por comprar, y si no sabe que regalar
y odia las tiendas llenas y acaba por no hacer regalos a nadie, recuerde
que le hemos avisado y no se queje cuando le hayan repetido por vigésima
vez que es un desagradecido y no hace nada por nadie.
¡Qué pena que se esté
matando el placer de regalar!.
ENTRE HOMBRES |
JEFE: EL DOMINGO ES EL CUMPLEAÑOS
DE SU SEÑORA.
Manda al de siempre a comprar algo
y me mandas un mensaje de recordatorio el sábado por la noche.
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