|
UNA PROFESORA GALLEGA
Un viaje a Galicia.
Parece increíble que unos
hombres de negocios de Madrid mantengan relación con la que fue
su profesora en la infancia, pero así son las cosas.
Como iban a Galicia, dónde
ella se había retirado hacía años, pensaron en llamarla
para visitarla, pero fue el hijo el que cogió el teléfono.
Les contó que hacía unos meses que a su madre le había
dado una trombosis que la impedía hablar. Así que el hijo
contaba a la madre, la profesora, y ella le escribía lo que quería
que dijese a sus antiguos alumnos por el teléfono.
Sin pensarlo organizaron un viaje
expresamente para visitarla. Volvieron a llamar, oye que nos vamos mañana
a verla. Llegaron a su casa, les sentó a su lado como cuando eran
niños, les ordenó quedarse a comer con ella. Los hijos trajeron
comida. Ella escribía, el hijo lo leía y todos atentos volvían
a aprender escuchando.
Pasaron el día con ella y
volvieron a Madrid. Son hombres maduros, casados, todos con sus obligaciones,
todos agradecidos a su maestra. Son nuestro ejemplo.

|
|