¿QUÉ HAY DE MALO
EN NECESITARSE?
“La necesidad ha hecho aparearse
a quienes no pueden existir el uno sin el otro, como son el varón
y la mujer”. Aristóteles
Decían los antiguos que los
matrimonios se sustentaban en el amor, en el respeto y en la necesidad.
Pero si una relación de pareja se sustenta en la necesidad, ya no
hay ni respeto ni amor, sólo egoísmo, sólo interés
y ¿quién puede querer eso?.
El amor y el respeto son actitudes
voluntarias, pero la necesidad del otro, aunque sea un sentimiento amoroso,
como la necesidad de estar juntos, no es entrega sino egoísmo. Qué
triste ver a parejas que siguen juntos por no afrontar la soledad, porque
buscan alguien que les cuide, por no tener que perder, por el temor a empezar
de nuevo, por puro egoísmo.
Por eso los verdaderos enamorados
nunca dicen “te necesito”, ni quieren ser necesitados. No quieren apoyar
una unión en el egoísmo, porque si algo “no” es el amor es
eso: egoísmo.
El verdadero amor es el que sacrifica
la necesidad de la otra persona y la deja marchar porque sólo tiene
un deseo, su felicidad. La necesidad de tener pierde ante la necesidad
de dar y hacer feliz.
No hay amor en los que se despiden
hasta que vuelvan a necesitar el uno del otro, sino en los que se despiden
sacrificando su necesidad porque sólo desean la felicidad del otro.
Sólo tendría sentido
decir “te necesito” cuando significa que sólo “se necesita que el
otro sea feliz”. Lo demás, el amor y el respeto sólo llegan
cuando la felicidad del otro vale más que la propia.

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