CÓMO NOS VEN ELLAS /opinión
femenina |
UNA NIÑA QUE TENÍA
QUE PLANCHAR.
Os digo a todas las mujeres planchadoras
que ellos no te plancharían nunca a ti, así que no le planches
y la suegra que diga misa, total las abuelas de hoy ya no se quedan con
los niños.
De niña me ponía enferma
una canción de payasos que decía "el lunes antes de almorzar
una niña fue a jugar, pero no pudo jugar porque tenía que
planchar", y así todos los días de la semana, menos el domingo
que tenía que rezar.
Así que me dije “no aprendo
a planchar nunca”. Y aquí estoy llena de arrugas pero consecuente.
Luego estaban mi madre y mi abuela
(que vivía con nosotros porque en aquella época las suegras
maternas entraban en el ajuar) que no paraban de contarme lo malísimos
que son ellos y lo purísimas que somos nosotras.
Con catorce años pensé
que tanta injusticia sólo se arreglaba con unos vaqueros rotos,
luego tiñéndome el pelo de rojo, pero cuando me casé
me di cuenta que lo mejor era no planchar. Para evitarme disgustos demostré
mi buena voluntad como humilde planchadora de mi marido, pero tuve tan
“mala suerte” que le quemé sus dos camisas favoritas. El angelito
me dijo que no me preocupase y que siguiese, así que no me quedó
más remedio que quemarle dos trajes. Después de esto lo comprendió.
Lo malo es que como no tengo nadie
que me planche vamos todos arrugados. Bueno los niños y el no porque
el muy resabiado ha aprendido a planchar. ¿Por qué no me
planchas a mi la ropa cariño?. ¿Todas mis amigas se la planchan
a sus maridos, no deberías tu planchársela a tu mujercita
ya que la pobre no tiene este don que tú con la plancha?.
Pero no hay forma, se plancha sólo
para él. Así que yo os digo a todas las mujeres planchadoras
que ellos no te plancharían nunca a ti, así que no le planches
y la suegra que diga misa, total las abuelas de hoy ya no se quedan con
los niños.

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