CÓMO NOS VEN ELLAS /opinión
femenina |
Y EL MIRÓ PARA OTRO LADO.
Carta de una lectora. Esas
tonterías de la edad.
Quería salir, sentirme joven.
No podía aceptar que mi edad me llevaba a otra época más
sosegada. Yo quería estar siempre fuera.
Pasó lo inevitable. Aquel
chico podía ser mi hijo. Un joven de 21 años, un tercio de
la edad de mi marido.
No pude ocultárselo. Los
descubrió, pero miró para otro lado y me pidió seguir.
Me dijo que eran tonterías de la edad.
Un día cogí mis cosas
y me fui de casa. No me fui con el jovencito, que lógicamente huyó
antes de mí, me fui huyendo de un marido que prefería seguir
con quien ya no le quería y no por amor, sino por pereza. Me fui
huyendo de una clase de hombres que ya no son hombres, sino padres. Yo
no quería un padre a mi lado, ni un amante que pudiese ser mi hijo.
Me fui para encontrarme y sólo encontré que lo que busco
es lo que perdí.

|