CÓMO NOS VEN ELLAS /opinión
femenina |
MACHISTAS Y DINOSAURIOS.
Dinosaurios que se niegan a extinguirse.
Más poder tiene el tiempo que las palabras. Un dinosaurio siempre
es un dinosaurio y preferirá perderme y quedarse solo, y digo bien
“solo” porque “dinosaurias” ya no quedan.
No sé cómo puede pasar
esto, pero todavía hay machistas trasnochados y todavía encuentran
a mujeres que les soportamos.
Nunca pude entender cómo
una mujer medianamente liberada, ya no hablo de feministas sino de una
mujer normal, todavía acepta a un novio o marido, o solamente a
un amigo, con una mentalidad tan misógina. En todos los libros y
guías hacia la felicidad nos advierten de hombres así. Mejor
sola que mal acompañada. La regla de oro es “nunca serás
feliz con un hombre que nunca te podrá aceptar”. Está todo
más claro que el agua.
Y ahora me pasa a mí. Y no
me puedo creer que siga soportándolo y escuchándolo.
Aunque yo sé que es uno
de los pocos dinosaurios que quedan, y ¡qué mala suerte tienes
de enamorarte de uno de los tres últimos ejemplares, como si no
hubiera otros mucho más liberales y amables!.
Me pregunto ¿cuál
es la razón por la que tantos hombres ya han asumido el cambio pero
unos cuantos todavía no?. ¿Por qué los últimos
se niegan tan duramente de cambiar su postura hacia las mujeres?. ¿No
será que todos son iguales pero que unos callan y otros se quejan?.
Obviamente los hombres tenían
que dejar muchos privilegios, y eso les duele. Ya no son ellos solos los
que tienen libertad sexual, ya no son ellos solos los que mandan en casa
y tienen derechos exclusivos sobre mujeres, hijos, la casa y el mundo.
Sobre la libertad sexual mi dinosaurio
particular me dice que es mentira, que la libertad la tiene el que puede
elegir y el hombre no puede, mientras que una mujer puede cuando quiere.
Argumenta que durante miles de años la sexualidad femenina se pagaba
con la maternidad. Hace unos años que esto cambió con los
anticonceptivos, pero la conducta social la forman los siglos no los años.
Me pone el ejemplo de una novela que narra el debate del amor libre en
la España de 1936. Cuando un anarquista proclamaba el amor libre,
responde el protagonista que “esto no vale, porque las mujeres siempre
querrán estar con los guapos ¿y qué pasa con los
feos?”.
En mi desesperación, y él
obviamente tiene un poco de miedo de perder a su feminista particular (porque
un caballero de verdad tiene de todo, también de esto), me dio la
solución y no sabía que fuese tan fácil. Obviamente
la mentalidad tan diferente no puede ser un obstáculo tan grande
si ya llevamos juntos mucho tiempo. Me dijo que le dejase quejarse y que
no le hiciese mucho caso. Como él hace conmigo. No son más
que palabras, lo que más vale es el tiempo que estamos juntos, y
que estemos bien. Y el tiempo y el amor pueden cambiar mucho más
que palabras, como se puede ver en los dinosaurios (los animales) que ya
no existen. Porque lo más importante es que nos necesitemos, y ahora
hablo de los hombres y de las mujeres en general.
Y así seguimos reprochándonos
mutuamente nuestros errores, me lo escucho, él no me escucha y así
no nos hacemos caso.
El problema de fondo es que los
dinosaurios prefirieron extinguirse antes que adaptarse a un nuevo mundo,
a unas nuevas reglas. Un dinosaurio siempre es un dinosaurio y preferirá
perderme y quedarse solo, y digo bien “solo” porque “dinosaurias” ya no
quedan.

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