![]() |
|
|
|
|
|
Inicio |
|
|
|
|
Contacto |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
LUJO Y EXCLUSIVIDAD. El informe 21st Centurion Living.
Las clases de lujo.
El lujo está perdiendo su condición de excluyente, para acentuar su condición de exclusivo. Se ha producido un cambio importante en torno a la vinculación con el concepto del lujo y por tanto, cambiarán los valores que se comuniquen, más centrados en la experiencia, la idea de marca, las sensaciones y menos en la proyección de prestigio. Por ejemplo la campaña de BMW, en la que el mensaje básicamente es 'yo disfruto del lujo y no me importa qué piensen los demás'. American Express ha patrocinado el informe, denominado 21st Centurion Living, que se ha elaborado a partir de una serie de entrevistas con expertos en estrategia empresarial, diseñadores, arquitectos y creativos que marcan las tendencias y los nuevos estilos de vida del siglo XXI. El estudio parte de la premisa de que el número de millonarios crece sin parar, lo que sigue impulsando el mercado del lujo, que se beneficia también del floreciente mercado de nuevos ricos en Asia y Latinoamérica. De hecho, de acuerdo con informes de bancos privados, los individuos con al menos 1 millón de dólares de patrimonio activo, excluyendo la residencia principal, son ya más de 8 millones en el mundo, 2,4 millones en Europa. El estudio identifica cuatro actitudes en el comportamiento de estos nuevos consumidores que influyen ya en la manera en que las empresas gestionan sus negocios y que puede determinar en el futuro la supervivencia o la mortalidad de algunas marcas. Los expertos aseguran que lo que compramos se está convirtiendo en menos importante de cómo, cuándo y por qué lo compramos y una nueva generación de consumidores usan sus conocimientos para buscar lo mejor en lugar de lo más caro, precisa el informe, que subraya el enorme poder de internet. 'La gente tiene una biblioteca de recursos en la punta de sus dedos y será menos fácil para los productores engañarles', asegura Jon Snyder, propietario del II Laboratorio del Gelato en Nueva York. El énfasis no se pone en el precio, sino en el valor de las cosas y en la forma inteligente de consumirlas. LUJO OSTENTOSO. El lujo viene definido como ostentación. Se trata de gastar y exhibirse. Los consumidores llevan Rolex, comen, beben y visten prendas que utilizan otras personas de renta elevada, porque buscan distinguirse, excluirse del resto. Es una especie de carrera por demostrar quién es el más opulento. Iconos de este tipo de consumo de lujo son personajes como Donald Trump y Martha Stewart en la década de los noventa. Ahora son las clases adineradas de las economías de los países emergentes, 'los nuevos ricos de Rusia o China', quienes más se aproximan a esta forma de entender el lujo. LUJO CRÍTICO. Tras la explosión de la opulencia se entra en una fase más reflexiva. El consumidor se vuelve algo más crítico. Ya no vale todo por el hecho de ser caro. Se busca más la calidad y los consumidores tienden a invertir más tiempo en distinguir entre los productos. Por ejemplo, en qué se diferencia un whisky de malta de 18 años de su equivalente de 12 años; los trajes son discretos y hechos a mano, etcétera. 'Cuando la gente reacciona contra el consumo ostentoso, incluso exagerado y de marca bien visible, la calidad aparece como consecuencia lógica. El lujo se convierte en representación de la calidad', asegura Jason Kirk, fundador de la marca de gafas Kirk Originals. LUJO CON CONOCIMIENTO. En este nivel, el consumo del lujo se vuelve más personal, está menos sujeto a las tendencias. Los consumidores se vuelven más creativos y demuestran mayor conocimiento. Son coleccionistas de los mejores vinos, de arte, de muebles, etcétera. Un ejemplo de este tipo sería un historiador de alimentación que busca el único huerto de peras de los Medici que queda, o el aficionado a las trufas que no se contenta con comprarlas simplemente, sino que viaja a Italia para buscarlas por sí mismo. 'Los artículos de lujo son el botín de un viaje de exploración, los souvenirs más selectos de nuestra civilización', señalan los diseñadores de moda Zowie Broach y Brian Kirkby, de la firma británica Boudicca. LUJO EXPERIMENTAL. Los expertos creen que este es el
punto en el que se encuentra actualmente la sociedad occidental. El lujo
se despega del producto y entra en el reino de la experiencia. Los consumidores
se dan cuenta de que lo que importa no es la posesión en sí
misma de un producto, sino la experiencia que le proporciona. 'Ahora el
lujo está más escondido, oculto bajo una capa de innovación,
intención y significado. Antes sólo se trataba de gastar
dinero, ahora se trata de satisfacción, significado y emoción',
manifiesta Marcel Wanders, diseñador multidisciplinario. El nuevo
concepto incluye también la mayor preocupación por lo ecológico.
Es el ecolujo, que combina el lujo con la naturaleza y lo artesano.
|
|
|