![]() |
|
|
|
![]() |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Muchas historias para decirte
que yo te quiero más.
> Un hombre sólo es realmente un hombre cuando lo da todo por una mujer.
|
|
LA VIRGEN ROJA, HILDEGART RODRÍGUEZ, UNA MUJER INTELIGENTÍSIMA. Una mujer se saltó todas las reglas para tener una hija que fuese el prototipo de la mujer liberada. La niña fue un prodigio que superó las expectativas de la madre, pero la madre no pudo superar la pérdida de control sobre ella.
La vida de Hildegart Rodríguez Carballeira (Madrid, 1914-1933) no puede entenderse al margen de su madre, Aurora Rodríguez Carballeira, de origen gallego pero que se estableció en Madrid a principios del siglo XX. Con unas ideas revolucionarias para la época, decidió ser madre soltera y educar a su hija para que fuese el prototipo de la mujer liberada. Otros dicen que deseaba un hijo y que en muchas ocasiones llego a decir que las mujeres no tenían alma. Sin problemas económicos buscó a un hombre con las características que quería para su descendencia. Pasó tres noches con él, sin placer, y nunca más volvió a mantener relaciones sexuales. El 9 de diciembre de 1914 nació una niña a la que llamó Hildegart, que según explicaba su madre significa “jardín de la sabiduría”. La niña fue un prodigio que superó las expectativas de la madre, pero la madre no pudo superar la pérdida de control sobre ella. Ya embarazada se obligada a moverse cada hora en la cama para estimular la capacidad intelectual del feto. A pesar de sus afirmaciones contra las mujeres, el propósito de la madre era que ningún hombre le controlase. Toda su educción se recondujo a convertirla en el símbolo del fin de la opresión contra la mujer. A los tres años Hildegart ya sabía escribir y aprendía simultáneamente inglés, alemán y francés. A los trece años termina el bachillerato y continúa sometida a una intensa educación intelectual, a los 14 años ingresó en las juventudes del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y en el sindicato Unión General de Trabajadores (UGT). Colaboró en el periódico el socialismo sin que supiesen su edad. Cuando la descubrieron el editor dijo que sería una de las grandes figuras del socialismo mundial. Sin embargo fue expulsada del partido socialista por un libro polémico ¿Se equivocó Marx?. A los 18 años ya era licenciada en derecho, pero no puede ejercer la abogacía por no haber alcanzado la mayoría de edad requerida en aquella época. En 1932 ingresó en el Partido Republicano Federal y fue nombrada secretaria de la Liga para la Reforma Sexual. Siguió estudiando Filosofía y Letras y estaba terminando la carrera de medicina al tiempo de morir. A pesar de su juventud, la labor
intensísima de Hildegart le permitió impartir multitud de
conferencias, de escribir trece libros escritos, en los que defendió
en particular la igualdad de mujeres y hombres y, especialmente, la libertad
sexual, toda una revolución para su época. Entre sus obras
figuran: “Educación Sexual”, “La Limitación de la prole”
, “Sexo y Amor”, “La revolución sexual”, “Profilaxis anticoncepcional”,
“ La rebeldía sexual de la juventud”, “El Problema sexual tratado
por una mujer española”, “Los tres amores históricos”, “Cómo
se curan y evitan las enfermedades venéreas”, “Malthusianismo y
neumalthusianismo”, “El control de la natalidad”, “Revolución y
Sexo”,”¿Se equivocó Marx?”, etc.
Paradójicamente, los conocimientos de Hildegart sobre la sexualidad eran teóricos. Su madre despreciaba “el placer animal de la carne” y nunca le permitió intimidad alguna, ni amigos, ni oportunidad de pasar tiempo con un hombre a solas. Havelock Ellis, el sexólogo británico, la llamó la virgen roja, haciendo referencia a sus tendencias izquierdistas y a su nula experiencia sexual y escribió sobre aquella Virgen Roja que pretendía la revolución total en las costumbres sexuales y que sin embargo se comportaba como una señorita decimonónica, yendo madre e hija juntas a todas partes, vestidas frecuentemente de negro. Un día Hildegart decidió separarse de su madre y le anunció un viaje con unos amigos a Londres. El propósito principal de aquel viaje era encontrarse con el escritor H. G. Wells. Aurora se opuso radicalmente y mantuvieron una fuerte discusión. Una noche Aurora se quedó en vela contemplando a su hija mientras dormía, entonces le disparó cuatro tiros a su hija, uno en la cabeza y tres en el pecho. Hildegart moría asesinada con 18 años, el 9 de junio de 1933. Aurora fue recluida en un hospital psiquiátrico, donde desveló a sus médicos sus pensamientos obsesivos. Aurora creía en una conspiración internacional que buscaba arrebatarle la obra de su vida, su hija Aurora fue una mujer violenta durante el juicio, en la cárcel y en el hospital psiquiátrico, pero curiosamente proponía constantemente reformas de todo tipo, a la vez que tenía atenciones hacia las personas que la rodeaban, lo que era posible por su posición económica. Durante la guerra civil española, se abrieron las puertas del hospital y huyó. Nunca más se ha vuelto a saber de ella. Su hija Hildegart Rodríguez
fue una mujer que anticipó en tiempos difíciles unas ideas
que todavía hoy resultan progresistas. Las mujeres tienen una deuda
con su memoria, los hombres la obligación de leerla antes de juzgar,
lo que no es difícil porque con frecuencia se reeditan las obras
de la más joven y famosa sexóloga española.
|
|
|