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HISTORIA - ARTE / Curiosidades
históricas. |
JANE GOODALL
“Tenemos que cambiar los valores
y actitudes para poder lograr un mundo mejor”.

Escuchar a Jane Goodall (nacida
en Londres, el 3 de abril de 1934) es un privilegio. Estar junto a ella
es una experiencia que sólo se siente cuando uno se sabe que está
junto a alguien excepcional, realmente un mito. Transmite una tranquilidad,
una concepción de la vida que casi podría ser budista. De
hecho es frecuente que sus entrevistas empiecen recalcando su serenidad
“casi budista”.
De la labor de Jane Goodall como
naturista y etóloga, mensajera de la paz, dama del Imperio Británico,
premio Príncipe de Asturias, ya se ha dicho todo. Nos interesa más
esa mujer que con veintitrés años no pudo acceder a la universidad,
estudio secretariado, trabajó en una clínica, como camarera
… y un día se fue sola en barco a África al ser invitada
por una amiga que vivía en Kenia.
Era el año 1957 y trabajó
de camarera cuatro meses antes para pagarse el pasaje en barco. En África
conoció al paleoantropólogo Louis Leakey, años más
tarde mentor también de Dian Fossey y Biruté Galdikas que
la contrató como secretaria. Él la invitó a participar
primero en las excavaciones de fósiles de homínidos en la
Garganta de Olduvai, y más adelante para liderar un proyecto de
estudio de chimpancés salvajes en Gombe, Tanzania, en 1960.
Escuchamos su viaje desde Bournemouth,
Inglaterra, hasta el parque nacional Gombe Stream, a orillas del lago Tanganika,
en Tanzania. Y nos contó sus primeras experiencias en la Universidad
de Cambridge ..
En 1965, obtuvo el doctorado honorario
en etología por la Universidad de Cambridge (siendo una de las pocas
personas que lo ha alcanzado sin acabar la carrera), bajo la supervisión
del profesor Robert Hinde, quien la animó a seguir sus trabajos
a pesar del escepticismo del mundo científico. Dos años después
fue nombrada directora del Gombe Stream Research Center. Entre 1971-1975
fue profesora invitada de la Universidad de Stanford y, a partir de 1973,
también de la de Dar es Salaam (Tanzania).
Se casó en 1964 con Hugo
van Lawick, a quien conoció trabajando como fotógrafo de
la National Geographic en Gombe, y juntos tuvieron un hijo, Hugo Erik ("Grub"),
en 1967, que creció viviendo en la selva con ellos. Actualmente
su hijo y sus nietos viven en Tanzania. Más adelante Jane Goodall
y Hugo van Lawick se divorciaron, y Jane se casó por segunda vez
en 1975 con Derek Bryceson, de quien enviudó en 1980.
En 1977 fundó el instituto
que lleva su nombre, Jane Goodall Institute for Wildlife Research, Education
and Conservation, cuyo objetivo principal es impulsar programas de conservación
de la especie y mejora de las condiciones de vida de los chimpancés.
Entre sus libros figuran The chimpanzees
of Gombe, In the shadow of man (En la senda del Hombre), Through the window
(A través de la ventana), The Ten Trusts (Los diez mandamientos),
Visions of Caliban, Africa in my blood, Beyond innocence, Reason for Hope
(Gracias a la vida), Harvest for hope (Otra manera de vivir), Hope for
animals and their world, entre muchos otros, incluyendo una decena de libros
infantiles. Decenas de documentales y películas se han rodado sobre
Jane Goodall y su trabajo, como Jane Goodall's Wild Chimpanzees (IMAX),
Jane Goodall's return to Gombe (Animal Planet) y la más reciente
Jane's journey (Alemania, 2010)
Jane señaló las semejanzas
entre los chimpancés y los hombres: "Los chimpancés comparten
con nosotros el 99% del ADN, pero emocionalmente son también muy
parecidos: tienen sentimientos iguales, pena, emoción o alegría;
se cogen de la mano, usan herramientas y se dan abrazos. Pero, lamentablemente,
también tienen un lado oscuro, como nosotros. Eso lo descubrí
bastante tarde y para mi desgracia. Vi que las comunidades grandes son
capaces de exterminar a comunidades más pequeñas por una
cuestión de territorio. Exactamente igual que nosotros".
“En cuanto a su comportamiento social,
tienen relaciones a largo plazo con sus parejas, pueden vivir hasta 60
años, hay buenas y malas madres... Los chimpancés son capaces
de razonar, de tener emociones similares a las nuestras”.
“Tenemos que cambiar los valores
y actitudes para poder lograr un mundo mejor”.
Su mejor recuerdo: “Despertarme
en Gombe [Tanzania] en medio de la selva y ver que el sueño de toda
mi infancia se había hecho realidad. Un instante mágico fue
cuando la vieja chimpancé Flo, que la tuve 45 años de compañera,
dejó que su cría se acercara a mí y me tocara la nariz”.
Nos deja mucho, pero nos deja un
mensaje: “Tenemos que cambiar los valores y actitudes para poder lograr
un mundo mejor”.
Gracias Jane.
(Ver
video)
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