CÓMO NOS VEN ELLAS /opinión
femenina |
MIRA QUE SON PESADOS LOS HOMBRES.
Cada noche un discurso, una perorata
sobre lo mal que está todo, ¡qué pesado!, pero me he
acostumbrado y me hace dormir.
Desnudo masculino. Blandteknik .1910. Mueso Albertina,
Viena.
Hace treinta años, cada vez
que nos acostábamos me soltaba la misma historia “yo no he sido
el primero”. Un día, al borde de la desesperación le dije:
“mira ni el primero ni el segundo, así que tomate tu tiempo, si
quieres te vas, pero como te quedes no vuelvas a darme la lata.”
Bueno eso pasó, aunque siguió
igual de pesado. La última fue vender el piso. Al final me dije
bueno y si compramos en la playa junta a mi hermana, pues de cine. Así
que después de un año de martillazos mentales me rindo y
digo “lo vendemos”.
Al día siguiente le veo haciendo
las maletas. ¿Qué haces?. Te acuerdas que me dijiste que
me tomase mi tiempo, pues lo he pensado y me voy.
¡Que cerdo ahora se lleva
un montón de millones y una caja de viagra!. Ya sabía
que no tenía que vender el piso y así me quedaba yo en él.
Bueno ya es tarde, a dormir. Pero no puedo dormir. Cada noche me
daba un discurso, una perorata sobre lo mal que está todo, ¡qué
pesado!, pero me había acostumbrado y me hacía dormir.
Le llamo al móvil. ¿Oye
te encuentras bien?. Me dice: “sufriendo claro”. Le contesto “Sí
claro”. Bueno, pero yo he llamado para dormir. ¿Has escuchado las
noticias, lo mal que está ...?. Se calienta, me suelta un rollo
politiquero y noto el efecto somnífero. “Perdona chato pero te dejo
que suena el timbre y espero una visita”. Me quedo dormidita como un lirón.
¡Pero mira que somos malas!.

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