CÓMO NOS VEN ELLAS /opinión
femenina |
¿POR QUÉ OS GUSTA
QUE SE OS ENGAÑE?.
Ingenuos que buscan mujeres de treinta
años que vayan al cine con sus papás.
Vosotros siempre estáis buscando
a mujeres para las que vosotros seáis los primeros y no os viene
a la cabeza que no hay ninguna cosa más fácil que decir "nunca
he sentido..." o "no sé cómo es..."
Sabemos que no hay ninguna cosa
que más os pone, esa actitud nuestra de negarse avergonzadamente,
ese comportamiento de "no debería, es que no sé... O eso
de "no puedo entregarme a un hombre sin que sepa que es el amor de mi vida."
Aunque las ganas nos matan y nos preguntamos cuánto tiempo tardaréis
todavía para hacer por fin lo que todos anhelamos.
Y esta ingenuidad nuestra cuando
nos sacáis de excursión y realmente caéis en la trampa
de que nunca hemos estado antes en Segovia, es que es verdad, nunca antes
he salido de Castilla-La Mancha. Qué maravilla esta ciudad, nunca
he visto nada más bonito. Gracias por mostrarme el mundo y para
enriquecer mis escasas experiencias. O la cara de tontita remilgada que
ponemos cuando nos encontramos con vuestros familiares.
Pero bueno, esto es un teatrillo
de los pequeños.
Vale la pena aguantar los rollos
sobre política o economía, aunque es un poco difícil
hacerse la ignorante, cuando sabemos perfectamente que es pura tontería
lo que estáis diciendo. Pero bueno, os gusta tanto ser los maestros.
Si siempre decimos que sí a todo, igual un día lo podemos
hacer ante el altar.
Eso es cuando estamos con vosotros.
Cuando nos dejáis en la puerta con un beso inocente, hay que trabajar,
porque si no, no comemos. Si en la oficina no estás al tanto lo
que pasa en tu país y en el mundo, tus días ahí están
contados. Nadie quiere contratar a una tonta. Te exigen conocimientos en
muchas lenguas, algo difícil si nunca has salido de Castilla-La
Mancha. Nos metemos en el coche, lo llevamos al taller, negociamos con
los clientes, por la noche nos vemos una buena película y salimos
a los sitios más guay.
Pero cuando estamos con vosotros
nos podéis desvirgar, en todo y todos los días. Algunas tienen
demasiada prisa o se enamoran, pero más tarde o más
temprano se muestra que el príncipe no quiere tener hijos, ni quiere
comprometerse, o no quiere tener a una sola y entonces - fuera los sueños,
fuera la buena reputación, ya que ella a partir de este momento
pasa por "usada" y ya no se cotiza bien. A la segunda fila. Claro que podrías
mantenerte de verdad pura hasta que te cases, que de verdad nunca viajas,
que te mantienes ignorante. Pero a ellas no las conocemos, ya que nunca
salen de casa. O no saben vivir o no existen.
Las otras por lo menos comemos.
No es que comamos bien, como muestran las encuestas, ya que no debemos
decir qué plato preferimos, como oficialmente nunca hemos comido,
ni querríais oírlo, pero comemos. Y mientras que la fama
esté sin tocar, tenemos esperanzas y buenas posibilidades. Y la
mejor defensa es el ataque. Que gusto si una mete la pata y todos se enteran.
Una menos en el mercado. Entonces seremos las primeras en acusar y denunciar
para desviar de nuestra vida tan estrecha entre vuestros límites.
Pero mientras que vuestras tarjetas sean de oro, vale la pena.
La ley es que no debes decir nada
ni nadie debe enterarse. En el diccionario se dice "hipocresía".
Es la demagogia moral de hoy y de siempre.

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