¿ME DEJAS AYUDARTE?
“Vete de MI cocina manazas”.
El trabajo "bien hecho", aplicado
a las labores domésticas, está en muchas ocasiones bien definido
por la mujer. Hay parejas en las que el hombre se esfuerza en intentar
colaborar. Pero esa deseada igualdad tropieza con un obstáculo:
la zancadilla, más bien involuntaria, que algunas mujeres ponen
a sus maridos voluntariosos, que se esfuerzan en contribuir a los trabajos
del hogar, por el hecho de haber cometido algún traspié o
de no hacerlo todo lo "bien" que ellas esperaban.
Estas mujeres les suelen hacer comentarios
de este estilo: "Deja lo que estás haciendo porque no lo haces
bien. Ya lo haré yo".
Otras veces te dice ¿qué
haces en mi cocina? o ¡no toques nada que lo rompes!. Otras veces
son más directas “ si te aburres en lugar de hacer el "cocinillas"
te pones a ver el interviu y estas fotitos que te gustan. a ver si resucitamos
algo. ¡Venga, fuera de aquí!.
Lo que ella entiende por "bien"
es, a veces, indescifrable para el marido, que se siente aturdido. Son
comentarios que no ayudan a que el hombre vaya afianzándose en la
asunción de sus responsabilidades respecto a su hogar, terminando
por tirar la toalla, dejando todo el trabajo a su mujer.
Urge, pues, que estas mujeres se
comporten con generosidad, paciencia y confianza con sus maridos. Saldrán
ganando ellas, al verse liberadas de parte del trabajo del hogar, y saldrán
ganando ellos, que se sentirán orgullosos de contribuir también.
Mientras pensaba esto llamó
su amiga Puri y le dijo toda seria: ¡Hija mía que desgracia
haber nacido mujer, llevo todo el día en la cocina yo sola sin nadie
que me ayude.! ¡Que desgracia haber nacido en un país de machistas!.
Espera un momento Puri: ¿te
quieres ir de aquí cotilla asqueroso?.

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