PATERNIDAD: MI HIJO ESTÁ
GORDO.
En Europa está ya bien enraizado
el mal de la obesidad, especialmente en los niños
España se encuentra en los
puestos de cabeza, compartiendo liderazgo con el Reino Unido, Italia y
Portugal.
El ritmo de crecimiento es muy preocupante,
y, de continuar esta tendencia, podría llegar pronto a los niveles
de Estados Unidos. Es obvio que las consecuencias para la salud son igualmente
dañinas. Y eso debería entenderlo el ciudadano antes de que
sea demasiado tarde. No es cuestión de estética, sino
de supervivencia.
Un informe de la Comisión
Europea señala que cada año 400.000 niños de entre
5 y 11 años son diagnosticados como obesos o con sobrepeso en el
conjunto de la UE. En nuestro país, más del 30% de los niños
de entre 7 y 11 años pesan más de lo que debieran. Y las
estadísticas españolas en el caso de la población
adulta son todavía peores: un 14,5% es obeso y el 38,5% tiene sobrepeso.
La mala alimentación y
el sedentarismo son una mezcla explosiva que facilitan la expansión
de lo que bien puede calificarse sin reparos como una epidemia.
La última encuesta nacional
de salud confirmaba la consolidación de hábitos alimentarios
muy poco saludables, con una dieta escasa de frutas y verduras, con exceso
de bollería industrial, de lácteos y carne, y además
mal distribuida a lo largo del día. Revelaba igualmente el preocupante
aumento del número de niños que no desayunan.
El Ministerio de Sanidad anunció
campañas destinadas a fomentar la buena alimentación. Son
paños calientes mientras no haya una estrategia radical alimentaria
que empiece en la escuela.
Estética al margen, a nadie
conviene tener problemas de peso excesivo; ni al que los padece debido
a los serios riesgos de contraer enfermedades cardiacas u óseas,
ni tampoco al conjunto de la sociedad por el desgaste económico
que comporta.
La obesidad le cuesta a los países
europeos un 7% del gasto sanitario, según señala el informe
de Bruselas, y además es causante de un descenso de la productividad
laboral, como han demostrado estudios británicos.

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