HOMBRES QUE MIRAN AL FUTURO.
Un piloto que salvó la vida
de milagro pero quedó para siempre en silla de ruedas sabe que el
mundo no se ha acabado, que queda todo por vivir.
El piloto Isidre Esteve se desplaza
en silla de ruedas después de accidente en el Dakar que le fracturó
las vértebras T7 y T8. Dice a los periodistas con toda naturalidad
que "el mundo no se ha acabado" para él y que a partir de ahora
"simplemente" su vida "es diferente".
"Igual no puedo hacer lo mismo que
hacía, pero sí otras cosas". "Había vivido momentos
duros durante las carreras, pero cuando vi que me caí, supe que
me había hecho daño de verdad. Necesitas unos días
para asumir la nueva situación".
"Siento como si estuviera en la
salida. Tengo muchas ganas de hacer cosas".
Este motorista de 35 años,
ahora ve "pequeños detalles". "Estoy seguro de que no podré
correr en moto, pero puedo hacer mil cosas en silla de ruedas. Ahora empieza
algo nuevo y tengo mucha ilusión en ello".
"La vida es un regalo, que la disfrutas
como puedes".
Isidro, el regalo de la vida es
escuchar a héroes como tú.

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