|
¿DE VERDAD SOY SOLTERO?.
Querer saber el estado civil se
ha vuelto en una pregunta indecente.
Hace poco me di de alta en un programa
especial de una línea aérea a través de internet.
Tuve que introducir mis datos, algunos
obligatorios, otros no, y entre todos, el estado civil. Como no quiero
dejar demasiados datos en la red, salté este campo. Pero no me lo
permitieron. Me recordaron con letras rojas que estaba obligado de declarar
mi estado civil.
Y ahora me pregunto: ¿Qué
importancia puede tener el estado civil de una persona para una empresa
hoy en día?. Si esto puede cambiar de la noche a la mañana,
hoy más que nunca. O sea, ni para la estadística estos datos
pueden tener relevancia. ¿O puede que las personas se comporten
de modo diferente según su estado civil a la hora de volar?
Pero el colmo es: Tuve que decidirme
entre casado – soltero o divorciado – viudo. Qué restringidas parecen
las nociones si hablamos de las vidas y relaciones de la gente. Hace 40
años solamente había casado, soltero o viudo. Pero me imagino
que la persona que inventó este campo se dio cuenta del cambio social
y puso “divorciado”. Claro que yo tenía que marcar “soltero”.
¿Pero es la verdad, si llevo
ya años con mi novia, con la que he comprado un piso y ya pensamos
en tener hijos?. ¿Dónde nos encontramos las miles y miles
de parejas como nosotros, o las personas que tienen una pareja fija pero
no viven con ella?. ¿Y los separados?.
Más me asombró el
campo “soltero o divorciado”. A mis ojos sería más razonable
“divorciado o viudo”. La única distinción entre soltero o
divorciado y viudo es la razón por la que están solos. Los
primeros porque lo han elegido, los últimos por mala suerte. El
que ha puesto las posibilidades así, lo hizo con cierta moral. Y
en todo esto siempre me pregunto. ¿Qué tiene que ver con
las cosas que voy a comprar de esta empresa?. Igual los viudos y los casados
son los mejores clientes – o al contrario.
Un compañero mío
salió del armario porque tiene una relación con un chico.
Ahora quieren casarse. Pero claro, en el momento en que diga “casado”,
se abre otro campo con “nombre de la esposa”. Otro amigo mío está
divorciado pero vive con su nueva mujer y los tres hijos de ella y es el
mejor padre del mundo. Mi tío se quedó viudo pero ahora lleva
la vida de un golfo. Mi mejor amigo es soltero pero busca desesperadamente
a una chica. Su gran sueño es casarse. Creo que cualquiera puede
seguir con la lista. Las relaciones se han cambiado y ya no caben en los
papeles antiguos.
Y es más ¿a quién
le interesa hoy en día si la persona que compra la leche está
casada o soltera?. La pregunta por el estado civil ya parece muy indecente.
¿Qué les importa como vivo yo?. Las cuatro nociones soltero,
viudo, divorciado o casado no reflejan en nada la realidad y por eso se
han convertido en palabras sin mucha importancia.

|
|