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LA PALABRA DE UN HOMBRE VALE
TANTO COMO LA DE UNA MUJER.
En un país tan castigado
por la violencia de género aparece un libro que desvela excesos
en la Ley de Violencia de Género y un exceso de denuncias
falsas para agilizar divorcios.
José Díaz Herrera
es el autor del libro 'El varón castrado' y expone los datos más
contrastados de las consecuencias, muchas veces ocultas, que conlleva la
Ley española de protección integral contra la violencia de
género. Únicamente el 18% de las mujeres asesinadas se han
acogido a esta ley, lo que demuestra la tremenda dificultad para prevenir
los asesinatos.
Es el libro más políticamente
incorrecto de los últimos años porque el tema de la violencia
de género ha volcado a la sociedad a favor de las víctimas,
las mujeres. Masmasculino.com ha publicado varios artículos a favor
de las mujeres en la violencia de género, pero consideramos conveniente
analizar posibles abusos en la legislación española contra
la violencia de género, como el posible uso de denuncias para anticipar
los trámites de divorcio, o el mejor cotejo de las pruebas inculpatorias,
porque en principio, debería valer tanto la palabra de una mujer
como la de un hombre. Pero siempre, condenando la violencia de género,
venga de donde venga y expresando todo nuestro apoyo a las mujeres maltratadas.
Según el escritor y periodista
José Díaz Herrera «en España hay una realidad
invisible que raramente aparece en los medios: la persecución sistemática
del hombre por el mero hecho de serlo, la violación continua de
su derecho a la presunción de inocencia, su condena sin ser oído
y la creencia unánime de que un alto porcentaje de los varones son
maltratadores genéticos y que hay que darles caza, sin tregua ni
cuartel».
Desde comienzos de 2004, en que
se puso en marcha la orden de protección, más de 250.000
varones han sido sacados por la fuerza de sus casas, separados de sus familias,
desposeídos de sus bienes en juicios inapelables y muchos enviados
a la cárcel como si se trataran de individuos no reciclables para
la sociedad.
Paralelamente, 190.000 varones,
han sido fichados en el Registro de Maltratadores y más de 25.000
desterrados en 2005 de su entorno mediante órdenes de alejamiento,
el instrumento más eficaz para acabar con muchos matrimonios, ya
que pueden durar varios años.
Para José Díaz «la
Ley de Violencia de Género es como un revólver. Aniquila
a los hombres sin atender a razones, con la mecánica de las armas».
Según el Observatorio del CGPJ, durante su primer año de
vigencia, se detuvo en España a 150.000 varones (160.000 de acuerdo
con las cifras aportadas en los cursos de Verano de El Escorial), más
de 400 por día.
Según el autor de 'El varón
castrado' se trata de «una Ley destinada a perseguir al hombre, a
veces sin otra prueba que la denuncia telefónica de su compañera,
no tiene parangón en ningún país europeo. La medida
podría tener justificación si la violencia familiar fuera
superior a la del resto de los países del entorno. Ocurre lo contrario».
A tenor de los datos que aporta José Díaz, «España
es uno de los países más pacíficos de Europa. Un informe
del Centro Reina Sofía de 2000 revela que la tasa de mujeres asesinadas
a manos de sus maridos era del 2,44 por millón, cifra por debajo
de la cual sólo estaban Islandia, Irlanda, Holanda y Polonia. El
resto de las naciones civilizadas -Finlandia, Dinamarca, Suecia, Reino
Unido, Italia, Alemania o Francia-, ofrecen cifras de asesinatos de mujeres
hasta cinco veces más altas».
Díaz afirma que los asesinatos
de hombres a manos de mujeres suelen ser silenciados, aunque nadie duda
de que el hombre es más violento que la mujer. La lista de varones
asesinados por sus parejas es irrebatible.
En cuanto a un uso fraudulento por
parte de las mujeres, el autor indica que «muchas se aprovechan de
la Ley y denuncian malos tratos para obtener un divorcio en 24 horas y
centenares de parejas la hacen inservible al negarse a declarar».
«EN DIEZ MINUTOS LA LEY TE RESUELVE UN DIVORCIO, CON UN JUICIO
RÁPIDO Y DONDE NO SE TIENE EN CUENTA LA SITUACIÓN DE LA FAMILIA
Y DONDE EL HOMBRE FIGURA COMO CULPABLE», indica el investigador.
«El 84% de las denuncias que se presentaron el pasado año
en Murcia son falsas, una auténtica bestialidad», dice Díaz
a modo de ejemplo.
La conclusión del libro es
clara. El año pasado se detuvo a 160.000 hombres de los cuales más
del 90% salió absuelto, sin cargos, y sin que nadie les devuelva
su dignidad perdida, les cure del estigma social causado cuando fueron
esposados como presuntos delincuentes ante sus vecinos, amigos, tenderos,
taxistas y paseantes.

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