DIVORCIOS Y SÍNDROME DE
“PETER PAN”
Estos individuos, ya sean hombres
o mujeres, conciben a la pareja como un compañero de juego e incluso
como un juguete que, cuando se estropea, nos deja de interesar.
Los expertos en asuntos matrimoniales
cada vez apuntan más a un desencadenante de las rupturas que por
lo menos es sorprendente. Coinciden en que el tipo de sociedad en la que
vivimos favorece el síndrome de “Peter Pan".
Aludiendo al personaje literario
que nunca quiso hacerse mayor, se denomina “Peter Pan” a aquellos individuos
que prolongan los rasgos infantiles de egoísmo y falta de compromiso
hasta bien entrada la madurez.
Estos individuos, ya sean hombres
o mujeres, conciben a la pareja como un compañero de juego e incluso
como un juguete que, cuando se estropea, nos deja de interesar.
Es como si el consumismo que invade
todos los aspectos de la sociedad hubiese entrado en el matrimonio. Hay
personas que desde la más absoluta inmadurez y falta de respeto
a los demás se embarcan en el matrimonio como si fuese otra forma
más de consumo. Así, llegan a analizar la relación
en términos de consumo, si mi lavadora se queda vieja, me compro
otra, si mi pareja no va bien, cambio de pareja.
En otro casos van al matrimonio
sólo para tener hijos, no por amor a la pareja. Cuando llegan los
hijos, que es cuando más necesaria es la pareja, se divorcian. Esta
situación es especialmente injusta respecto de los hombres que por
lo general son privados de la custodia y se ven sometidos a unos regímenes
de visitas que imposibilitan el pleno desarrollo de la paternidad.
Los expertos coinciden en que cada
vez hay una mayor falta de compromiso, de afecto o de comunicación,
inmadurez, decepción, infidelidades y caracteres incompatibles.
Pero no hay que olvidar que en España
la decisión de divorciarse, en un 55% de los casos, es tomada por
las mujeres. Y en esto los temas económicos pueden tener algo que
ver, pero esto no es el tema.

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