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DEPRESIÓN EN HOMBRES Y
MUJERES.
La depresión es tres veces
más frecuente en la mujer que en el hombre.
Una de cada cuatro mujeres mayores
de 16 años (el 26,8%), y el 15,6% de los hombres, sufre riesgos
relacionados con la salud mental, según los datos de la Encuesta
Nacional de Salud 2006-2007, que por primera vez evalúa este aspecto.
El informe, elaborado por el Instituto
Nacional de Estadística, refleja que el 21,3% de la población
mayor de 16 años podría padecer algún trastorno mental,
un riesgo que también afecta al 22,1% de los menores de 4 a 15 años.
La depresión es tres veces
más frecuente en la mujer que en el hombre. La explicación
es múltiple influyendo factores biológicos, psicológicos
y socioculturales. La fisiología neuroendocrina femenina es más
compleja, sometida a más ritmos y con periodos más vulnerables
como la menstruación, la menopausia y el puerperio. Psicológicamente
la mujer suele ser más afectiva y dotada de mayor sensibilidad.
Utiliza mecanismos psicológicos como la introyección con
más frecuencia que la proyección con lo que tiene más
tendencia a volcar la agresividad sobre ella misma. Además hay importantes
factores derivados del rol femenino y de la educación recibida.
En los países occidentales estamos asistiendo a una progresiva disminución
de las diferencias entre sexos y por ello las diferencias tienden a igualarse.
Las mujeres se deprimen más
que los hombres, y éstas se deprimen aún más en comparación
con las de otros grupos, según opinan expertos. Asimismo, los hispanos
en general se deprimen más que los blancos, afroamericanos y asiáticos,
aseguran especialistas en salud mental. De acuerdo con el Instituto Nacional
de Salud Mental, cada año 12 millones de mujeres que sufren de depresión
clínica.
La mujer es dos veces más
propensa a padecer esta enfermedad que el hombre y según las estadísticas,
el porcentaje de depresión entre hispanas es de 24 por ciento en
frente a las caucásicas, (22 por ciento) y las afroamericanas (16
por ciento). Factores como la pérdida de un familiar, el divorcio,
la mudanza de un país a otro, entre otros, afectan el estado de
ánimo de las personas.
El doctor Miguel Valencia, director
de Salud Mental del Centro de Bienestar de Gardner Family Care Corporation,
explicó a EFE que la depresión es "estar falto de ánimo,
decaído, de manera que la persona visualiza que todo va a salir
negativo". Los síntomas de la depresión son tristeza persistente,
falta de energía o interés en las cosas diarias, dificultad
para concentrase o tomar decisiones, problemas para dormir, cambios de
apetito y peso, y aparición de agresividad e irritabilidad y pensamientos
suicidas.
De acuerdo con Valencia, las depresiones
más frecuentes son transitorias y son causadas por un factor externo
como el divorcio, las depresiones severas, en cambio, tienen causas internas
que llevan a las persona al extremo de tener pensamientos suicidas. Aunque
toda persona alguna vez en su vida ha experimentado la depresión,
es conveniente tomársela como "un problema serio cuando los síntomas
de la misma duran más de dos semanas", explicó a EFE la doctora
Rosaly Correa-de-Araujo, consejera de la Agencia para Investigación
y Calidad de la Salud (AHRQ).
Valencia especificó que la
depresión en los hispanos ha ido en aumento en los últimos
años. Sin embargo, considera que la mujer latina se deprime más
por ser el eje de la familia y quedarse más en casa que los hombres,
que tienen más "escapes", como estar más fuera del hogar
o compartir más seguido con amigos. Como las mujeres latinas son
más propensas a deprimirse que los hombres, ellas tienen mayores
probabilidades de sufrir consecuencias de la depresión sostenida,
como son los ataques al corazón.
La mujer latina "puede sufrir de
un ataque al corazón si sufre de depresión causada por padecer
otras enfermedades como cáncer o diabetes", dijo Correa. Las principales
medidas que deben tomarse para combatir la depresión son asistir
a terapias de apoyo psicológico verbal y consumir recetas de medicamentos.
Aunque algunas personas que padecen
de depresión han expresado que los medicamentos no les ayuda a combatirla,
Valencia opina que "la mayoría de la gente se beneficia cuando toma
el medicamento, pero esto debe de ser una etapa de transición".
Por tal motivo, cuando se ingiere un antidepresivo "es importante seguir
las indicaciones del profesional y anotar los cambios que se producen",
señaló.

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