EL DÍA DEL COCHE AMARILLO.
Carta de un lector.
Un niño está asomado
a una terraza en una calle sin coches. De pronto ve llegar un precioso
coche amarillo del que sale un hombre de unos treinta años con la
pierna escayolada.
Desde la terraza, ese niño
está tranquilo porque sabe que nada le puede pasar. El hombre de
la pierna escayolada cuida de todos.
El hombre de la pierna escayolada
ya tiene choche amarillo. Mira a la terraza y ve a su hijo que sale corriendo
para estrenarlo. Todos juntos se van al Pardo en el coche amarillo.
El hombre de la pierna escayolada
nunca volverá a ser tan feliz cuando estrene un coche. Es
su día. El día del coche amarillo.

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