UNA CHIMENEA CON UN NOMBRE.
Historia de una chimenea de Málaga.
Hace algunos años un joven
se subió a la chimenea de la antigua fábrica de plomo de
Los Guindos en Málaga. Una auténtica locura escalar a lo
más alto de una chimenea en ruinas de 100 metros de altura. Pero
lo hizo por un motivo, quería sorprender a su novia.
El joven pasó toda la noche
colgado de la chimenea y pintando sus ladrillos refractarios con letras
gigantes y verticales. Desde muy lejos se ha podido ver durante años
el nombre “Mónica”. Ya nadie hablaba de la chimenea de la fábrica,
todo el mundo conocía el sitio como el de Mónica.
Un día tocó restaurar
la chimenea y surgió la duda. ¿Borrar un nombre que lleva
tantos años y que todo el mundo conoce?.
Parece ser que alguien intentó
averiguar qué había pasado con Mónica y resulta que
la pareja seguía unidad desde la pintada. La hazaña de la
chimenea había dado resultado.
Así que en la base de la
chimenea se ha dejado en una placa conmemorativa en la que se recuerda
que quince años antes, una mañana, la chimenea apareció
con una gran pintada, con un nombre, con el deseo de un joven de hacer
algo que hiciese comprender a una mujer que sólo una idea ocupaba
su pensamiento, que por esa idea haría cualquier locura y que sólo
quería que todos lo supiesen.
Una larga noche colgado a cien metros
de altura con una brocha puede parecer una locura, seguramente es una locura,
pero ¿y si el nombre pintado en la chimenea fuese el suyo?. ¿Diría
que la pintora está loca?.

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