|
CASARSE ENGORDA.
Tenía razón mi abuela,
casarse engorda.
Según un estudio de la Universidad
de Carolina del Norte, en Estados Unidos, las parejas que se casan antes
de cumplir los 28 años engordan entre 2,7 y 4 kilos más que
los solteros de la misma edad en los cinco años posteriores a la
boda. De esta forma, las recién casadas aumentan casi 11 kilos de
peso, y sus maridos 13,6; mientras que las mujeres que permanecen solteras
engordan unos 7 kilos, y los hombres, cerca de 11.
Los investigadores consideran que
los solteros, al estar en búsqueda de pareja, tienen más
razones para intentar mantenerse en forma. Mientras que las parejas casadas
podrían compartir los malos hábitos de alimentación,
y tener menos tiempo para practicar ejercicio, según Penny Gordon-Larsen,
autor del estudio y profesor de nutrición.
“Todo el mundo está ganando
peso, pero los casados engordan aún más que los solteros”,
afirmó Gordon-Larsen al presentar el lunes el informe a la Sociedad
para la Obesidad de Nueva Orleáns.
Lo curioso es que las parejas que
viven juntas, pero no están casados, mantienen su peso mejor que
las casadas. De hecho, un joven que vive con su novia engorda lo mismo
que otro que continua habitando un piso de solteros. Y una chica que comparte
casa con su novio engorda solo un kilo y trescientos gramos más
que otra que se mantenga sin compromisos de pareja.
Este fenómeno no parece tener
una explicación fácil, pero los expertos creen que los componentes
de una pareja se influyen mutuamente, como prueba el hecho de que los cónyuges
de quienes se someten a programas de adelgazamiento también pierden
peso.

|
|