DESCUIDARSE
POR AMOR
La vida en pareja nos hace subir
de peso, dormir menos por los ronquidos del compañero y no tener
tiempo para el gimnasio.
Una pequeña investigación,
publicada en la revista The Lancet, mostró que las parejas salen
más a menudo a cenar fuera que los solteros.
Además, en el hogar se comparten
comidas con el hombre que, normalmente, necesita platos más energéticos.
Y todo ello va en contra del control del peso.
El científico británico
David Haslam asegura que las mujeres que viven con su novio, amante, marido
o lo que sea, cambian los hábitos de vida: compran alimentos más
ricos en calorías, salen a cenar más y se perdonan las visitas
al gimnasio para pasar más tiempo con la pareja. “Si estás
cenando con tu compañero es un evento social... tienes que comer
más e, incluso, de forma derrochadora”.
El informe de Haslam reconoce también
que hay otros factores como la toma de anticonceptivos que puede favorecer
coger unos kilos. Asimismo, una investigación de la universidad
de Surrey de Gran Bretaña demostró que las mujeres
pierden alrededor de cinco horas de sueño a la semana por culpa
de los ronquidos del compañero.
Como demuestra el estudio, no es
que el amor engorde, sino que la mujer se descuida a sí misma y
presta más atención a su amado.
Con lo que duran últimamente
las relaciones, es para pensar seriamente si merece la pena tanta dedicación.

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