¿EGOÍSTA O ALTRUISTA?.
El comportamiento altruista podría
originarse a partir de cómo ve la persona al mundo, más que
de cómo actúa en él.
Dharol Tankersley y Scott A. Huettel,
investigadores del Centro Médico de la Universidad de Duke, descubrieron
que la activación de regiones específicas del cerebro pueden
determinar si una persona tiende a ser altruista o egoísta.
"Aun cuando la comprensión
del funcionamiento de esta región cerebral podría no identificar
necesariamente qué es lo que conduce las acciones de personas como
la Madre Teresa, sí daría pistas en torno de los orígenes
de importantes comportamientos sociales, como el altruismo", dijo Huettel.
El altruismo describe la tendencia
de las personas para actuar de manera que anteponen el bienestar de los
otros por encima del suyo. El porqué de ese comportamiento permanece
aún poco claro para las ciencias, comentó Tankersley.
Durante el estudio, los científicos
escanearon los cerebros de 45 personas mientras participaban en videojuegos
de manera activa o como simples espectadores de los mismos. Previamente,
se les había explicado que, en ambos casos, cuando el juego era
concluido con éxito, se ganaba una cantidad de dinero que sería
destinada a obras de caridad elegidas por el participante.
A través del seguimiento
por fMRI, los investigadores registraron la actividad cerebral de los jugadores.
El escaneo reveló que una región del cerebro llamada sulcus
temporal superior posterior se activó en grado mayor cuando las
personas percibían una acción realizada por el ordenador,
que cuando ellos actuaban por su cuenta.
Dicha región, explicó
Tankersley, se encuentra ubicada en la parte alta de la porción
posterior del órgano, y generalmente se activa cuando la mente de
la persona trata de externalizar sus relaciones sociales.
Posteriormente, los especialistas
caracterizaron a los participantes en dos grupos: los más y los
menos altruistas, con base en sus respuestas a cuestionamientos relacionados
con la frecuencia con la cual mostraban comportamientos orientados a la
ayuda al prójimo, y compararon los escáneres cerebrales con
sus propias estimaciones.
El fMRI mostró que el incremento
en la actividad registrada en el sulcus temporal superior posterior podía
predecir con un alto grado de certeza la inclinación de una persona
a tener actitudes altruistas.
La interpretación de los
resultados del estudio por parte de los investigadores sugiere que el comportamiento
altruista podría originarse a partir de cómo ve la persona
al mundo, más que de cómo actúa en él. "Creemos
que la habilidad para percibir las acciones de otras personas como significativas
es crítica para el altruismo", dijeron.
El estudio de los sistemas cerebrales
que permitiría a las personas ver el mundo como una serie de interacciones
llenas de significados podría ayudar a una mayor comprensión
de ciertos desórdenes como el autismo y el comportamiento antisocial,
caracterizados por un déficit en las interacciones interpersonales,
concluyeron.

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