HISTORIA - ARTE / Curiosidades
históricas. |
¿A QUÉ SABÍA
EL PAN?
Un viaje a otro tiempo.
Cuando las carreteras españolas
no merecían tal nombre, era toda una aventura viajar hasta aquellos
pueblos perdidos donde quedaban los familiares que no habían cogido
el hatillo para venirse a Madrid.
Era un viaje a un pasado ancestral
que se intuía a cada kilómetro de curvas interminables al
borde de los acantilados, pero el aire frío de la noche se mezclaba
con un intenso olor a humo de encina que salía por las chimeneas.
¿Cómo puede venir
este recuerdo mientras se espera para comprar el pan congelado que calientan
en un horno eléctrico?. Un pan que a saber de dónde vendrá
y que sabe igual en cualquier parte.
¿A qué sabía
el pan entonces?. Los mayores nos dicen que sabía a hambre, que
había mucha hambre y que la callaban con pan con pan.
Los que no son tan mayores nos dicen
que el pan sabía a ese cuscurro que se robaba a la madre a la vuelta
de la compra, creyendo que ella no veía como la robábamos
el pan y que casi siempre acababa con un bofetón: ¡niño
te esperas a que el pan esté en la mesa!.
¿Cómo puede venir
este recuerdo mientras se remira el gran mural de Castilla, la fiesta del
pan que nos dejó Sorolla?. ¿A qué sabía el
pan?.
Ya está, el pan sabía
a humo de encina. Un humo de encina que salía por las chimeneas
y que se mezclaba con el aire frio de la noche.

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