LA SIESTA ES SALUD.
Según un estudio quienes
dormían la siesta ocasionalmente habían reducido un 34% el
peligro de sufrir un problema cardíaco en comparación con
quienes sólo dormían una vez al día. Entre quienes
hacían una siesta de más de 30 minutos al menos tres veces
a la semana el riesgo cardíaco disminuyó un 37%.
Un estudio de científicos
griegos ha constatado que la siesta, costumbre ancestral en países
mediterráneos y latinoamericanos, ayuda a combatir el peligro de
enfermedades cardíacas, reveló la revista Archives of Internal
Medicina. Según la investigación encabezada por el doctor
Androniki Naska, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Atenas,
ese beneficio es especialmente notorio en los hombres que trabajan.
El grupo de facultativos siguió
el historial médico de 23.681 personas de entre 20 y 86 años
que no tenían problemas cardiacos ni otra enfermedad grave entre
1994 y 1999. Al comenzar la investigación, los participantes revelaron
que sí dormían la siesta, con qué frecuencia y por
cuánto tiempo. Además, informaron de sus actividades físicas
y sus costumbres alimentarias. Durante el periodo de investigación,
murieron 792 personas incluidas en el estudio, 133 de las cuales fue debido
a problemas cardíacos.
Tras considerar varios factores
secundarios, los investigadores determinaron que quienes dormían
la siesta ocasionalmente habían reducido un 34% el peligro de sufrir
un problema cardíaco en comparación con quienes sólo
dormían una vez al día. Entre quienes hacían una siesta
de más de 30 minutos al menos tres veces a la semana el riesgo cardíaco
disminuyó un 37%.
Más aún, entre los
hombres que trabajaban y que podían dormir algunos minutos al mediodía
las posibilidades de tener problemas de corazón descendían
un 64%. Los científicos explican que no se pudo hacer una comparación
con mujeres que trabajan porque en el período sólo se registraron
seis muertes de las que participaban en este estudio.
"Los resultados de nuestra investigación
nos llevan a concluir que entre los adultos saludables la siesta puede
reducir la mortalidad coronaria", señalan. El hecho de que la relación
sea más profunda en hombres que trabajan y que sufren las tensiones
de su actividad es compatible con la hipótesis, agregan.

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