DORMIR OCHO HORAS.
Un estudio asegura que el exceso
o la falta de sueño puede duplicar el riesgo de enfermedades cardíacas,
pero permanecer en la cama por mucho tiempo puede ser un síntoma
de depresión o, en algunos casos, de fatiga relacionada con el cáncer.
Científicos de la Universidad
de Warwick y de la University College of London encontraron que el riesgo
cardíaco aumenta en las personas que duermen menos de siete horas
diarias tras analizar la tasa de mortalidad y los patrones de sueño
de 10.308 funcionarios públicos. La investigación determinó
que el riesgo de problemas cardiovasculares se duplica para quienes duermen
alrededor de cinco horas en vez de las siete recomendadas.
También determinaron que
los niveles de riesgo son igual de altos para quienes duermen al menos
ocho horas diarias. La investigación tomó en cuenta
factores como edad, sexo, estado marital, empleo, estatus de fumador y
nivel de actividad física.
Una vez que se ajustó la
incidencia de estos elementos, se pudo aislar el efecto que provoca el
cambio en los patrones de sueño en cinco años sobre las tasas
de mortalidad entre 11 y 17 años después.
El profesor Francesco Cappuccio,
de la Universidad de Warwick, indicó que "en las sociedades industrializadas
se han propagado los problemas para dormir y se tiende a dormir menos".
"Este cambio, que es resultado del ajuste que se hace para tener mayores
horas de disfrute o para amoldarse a horarios de trabajo, se ha traducido
en mayores niveles de fatiga, cansancio y sueño durante el día
que lo que se veía hace algunas décadas", agregó.
De acuerdo con Cappuccio, "el sueño
representa el proceso diario de recuperación psicológica,
por lo que la falta del mismo tiene consecuencias a largo plazo".
Los investigadores encontraron que
aquellos individuos que aumentaban su tiempo de sueño a ocho horas
o más, también reflejaban el doble riesgo. Según Cappuccio,
la falta de sueño se relacionaba con un riesgo de aumento de peso,
elevada presión sanguínea y diabetes tipo 2.
Pero Cappuccio apuntó que
el vínculo entre mucho sueño y una mala salud era menos claro,
aunque sugirió que el permanecer en la cama por mucho tiempo podía
ser un síntoma de depresión o, en algunos casos, de fatiga
relacionada con el cáncer.

|