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ADELGAZAR DURMIENDO
Dormir más, un método
efectivo para adelgazar. Las mujeres duermen más que los hombres,
50 minutos más como promedio, y logran conciliar el sueño
con más facilidad.
La mayoría de los expertos
cree que la falta de sueño altera el funcionamiento de las hormonas
que regulan el control del apetito, aunque también hay quien opina
que las personas que duermen menos comen más y hacen menos ejercicio
debido al cansancio. En este estudio, los autores descartaron que los nuevos
michelines procediesen de las calorías extra, ya que las participantes
que dormían menos también comían menos y, de la misma
manera, las diferencias en actividad física tampoco parecían
influir en la acumulación de kilos.
Las mujeres de mediana edad que
duermen bien, siete horas como mínimo, tienen menos probabilidades
de ganar peso, según un estudio que corrobora otras investigaciones
que relacionan la falta de sueño con los kilos de más. Se
trata de un asunto preocupante en una sociedad cada vez más insomne,
sobre todo, desde la llegada de internet, y donde la obesidad es uno de
los problemas más graves que afronta la salud pública.
El estudio, que siguió los
casos de más de 68.000 mujeres de mediana edad a lo largo de dieciséis
años, llegó a la conclusión de que quienes duermen
más por la noche tienden a ganar menos kilos con el paso del tiempo.
Las mujeres que duermen un promedio de cinco horas tienen tres veces más
probabilidad de ganar peso que aquellas que duermen un mínimo de
siete. La explicación de este hecho no está clara.
Aunque no estén claras las
razones, no parece haber duda de que el sueño influye en el peso.
"Incrementar las horas de sueño entre aquellas personas que duermen
menos de siete horas cada noche puede representar un método novedoso
de evitar la obesidad", señalaron los autores del estudio, elaborado
por la Universidad de Cleveland y publicado en el American Journal of Epidemiology.
Este no es el único "misterio" en torno al sueño de las mujeres.
DIFERENCIAS POR SEXOS Y CLASE
SOCIAL
Otra investigación publicada
este verano descubrió que las mujeres duermen más que los
hombres, 50 minutos más como promedio, y logran conciliar el sueño
con más facilidad. Ellas se duermen a los 13 minutos de haber apoyado
la cabeza en la almohada, frente a los 18 minutos que tardan los hombres.
Este informe no sólo arrojó luz sobre las diferencias entre
los sexos a la hora de aprovechar el tiempo en la cama, sino que además
reveló que la población duerme menos de lo que se piensa.
"A medida que sabemos más
sobre la importancia del sueño para la salud, nos damos cuenta de
que la gente está durmiendo cada vez menos", dijo Diane Lauderdale,
profesora de la Universidad de Chicago, entidad que elaboró la investigación.
La mayoría de los participantes pasó como promedio 7,5 horas
en la cama pero sólo aprovechó 6,1 horas, según pudieron
saber los investigadores gracias una especie de reloj colocado en la muñeca
que mide los movimientos del cuerpo.
El estudio también mostró
que las personas de menos recursos económicos duermen menos que
los más adinerados, posiblemente porque estos últimos tienen
menos preocupaciones y mayores facilidades para controlar el entorno en
el que duermen. El tiempo dedicado a dormir ha disminuido considerablemente
desde principios del siglo XX, cuando se dormían un promedio de
nueve horas cada noche. A partir de los años 70, esta relajante
actividad se redujo a siete horas por noche, posiblemente a causa de la
televisión, más diversiones y también más estrés
en el trabajo.
Se duerme menos en una sociedad
que permanece abierta las 24 horas del día. Las consecuencias son
graves, ya que, además de la obesidad, la falta de sueño
va acompañada de dificultades para concentrarse e incluso mayores
índices de diabetes, hipertensión y accidentes de carretera.

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