CAFÉ Y SALUD.
En personas sanas el consumo de
café afecta mínimamente a la hipertensión.
A pesar de la preocupación
de que el consumo de café aumente el riesgo de desarrollar hipertensión
a largo plazo, los informes son contradictorios al respecto. En un nuevo
estudio, publicado en American Journal of Clinical Nutrition, científicos
hallaron que las mujeres saludables que tomaban más de seis tazas
de café por día no eran más propensas que las abstinentes
a desarrollar hipertensión en la siguiente década. Por otro
lado, las mujeres que tomaban café con moderación u ocasionalmente
(hasta tres tazas diarias) tenían un mayor riesgo de sufrir hipertensión
que las grandes bebedoras de café o las abstinentes.
En los hombres, el riesgo de hipertensión
no aumentó ni disminuyó significativamente, sin importar
la cantidad de café que bebían a diario. No obstante, los
hombres abstinentes tuvieron menos riesgo que los bebedores de café.
Aun así, el efecto fue "relativamente
pequeño", dijo a Reuters Health el doctor Cuno S. P. M. Uiterwaal,
autor principal del estudio. Para el investigador, profesor asociado del
Centro Médico Universitario de Utrecht, en Holanda, es difícil
dar consejos generales sobre el café u otros alimentos.
Pero dadas todas las investigaciones
disponibles sobre los efectos del café en las personas sanas, incluidos
los estudios que sugieren la existencia de beneficios, como la reducción
del riesgo de diabetes, no habría un motivo para desalentarlas de
disfrutar de su café preferido, indicó el autor. "El consejo
general a las personas sanas sería que los profesionales de la salud
no tenemos un argumento para prohibir el consumo de café", dijo
Uiterwaal.
Los resultados surgen de un seguimiento
de 11 años a casi 6.400 hombres y mujeres holandeses de unos 40
años al inicio del estudio. Todos respondieron cuestionarios en
detalle sobre la alimentación, el consumo de café y otros
hábitos del estilo de vida, la educación, la familia y los
antecedentes médicos familiares.
En los 11 años posteriores,
y tras considerar otros factores de salud, los investigadores hallaron
que los que consumían poco café eran más propensos
a desarrollar hipertensión que los no bebedores o los grandes consumidores.
Un motivo probable, indicó
el equipo, es que las personas que toman varias tazas de café por
día desarrollen tolerancia a los efectos hipertensivos pasajeros
de la cafeína, mientras que quienes toman menos café y con
menos frecuencia mantienen la sensibilidad.
Y aunque beber café aumente
la presión arterial en algunas personas, destacó Uiterwaal,
los estudios disponibles no lograron demostrar que eleve el riesgo de enfermedad
cardiaca en personas saludables.
El experto insistió también
en que este estudio se concentró en los adultos con buena salud
general. Los resultados no corresponden a personas con hipertensión
u otros factores de riesgo que aumenten sus posibilidades de tener enfermedad
cardiaca.

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