EL DEPORTE Y LOS PROBLEMAS DE
ARRITMIA.
El ejercicio intenso y continuado
puede alterar el ventrículo.
Los deportistas que se someten a
intensos entrenamientos de resistencia, como los corredores de maratón
o los ciclistas, se arriesgan a sufrir daños en el ventrículo
derecho del corazón que pueden desembocar en una arritmia, según
un estudio publicado en The European Heart Journal. Un grupo de expertos
de la universidad belga de Leuven investigó si los defectos en el
ventrículo derecho que suelen detectarse en los casos de arritmia
ventricular, una enfermedad con origen genético, podían deberse
a otras causas.
Tras realizar pruebas a deportistas,
comprobaron que el ejercicio intenso y continuado puede alterar el ventrículo.
Los médicos analizaron entre julio de 1997 y abril de 2005 a veintidós
atletas de deportes de resistencia holandeses y belgas, de entre 18 y 55
años, que padecían arritmia ventricular pero no presentaban
anomalías coronarias.
Se comparó ese grupo con
otro de quince atletas sanos y con un tercero de personas que no eran deportistas
y tampoco padecían arritmia ventricular, enfermedad que hace que
el corazón lata de modo irregular. Todos los atletas habían
participado en entrenamientos de al menos dos horas, tres veces a la semana,
durante cinco años. Mediante radiografías de las cavidades
coronarias, los investigadores estudiaron el ventrículo derecho
de los atletas, del que midieron el volumen de sangre en estado de relajación
y después de una contracción, entre otros aspectos.
Fallos en el ventrículo derecho
El estudio, dirigido por el cardiólogo
Hein Heidbuchel, demuestra que, en un 82% de los pacientes con arritmias
ventriculares, éstas "se originan probable o definitivamente en
el ventrículo derecho". En esos atletas, dicho ventrículo,
de mayor tamaño que el del resto de participantes en el estudio,
no cumplía con normalidad su función de bombear sangre fuera
del corazón, ya que retenía un 20% más.
Heidbuchel reconoció que
los deportistas podían estar mostrando los primeros signos de un
trastorno conocido como cardiomiopatía arritmogénica del
ventrículo derecho, provocada por el ejercicio intenso. Pero "otra
explicación para el hallazgo -añadió el cardiólogo-
es que el ejercicio actuó como promotor de los cambios en el ventrículo
derecho, tal vez en sinergia con otros factores medioambientales o genéticos,
y después desembocó en la arritmia".
Heidbuchel destaca que "la hipótesis
de que el ejercicio de resistencia de alto nivel puede ser una causa subyacente
de la arritmia ventricular se ve apoyada por otros estudios" que indican
que el ejercicio sobrecarga de trabajo al ventrículo derecho, que
tiene paredes más finas que el izquierdo. Según los investigadores,
su estudio hace plantearse si ese tipo de ejercicio duro de resistencia
"actúa no sólo como detonador de las arritmias, sino también
como promotor de los cambios en el ventrículo derecho".

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