ACIDEZ DE ESTÓMAGO
El estrés cotidiano, la comida
rápida y ciertos alimentos con exceso de grasas potencian la acidez
de estómago.
La acidez gástrica se define
como pesadez de estómago, digestión pesada o ardor, un problema
del aparato digestivo que sufre el 20 por ciento de los españoles
alguna vez al mes.
Es una molesta sensación
de quemazón que parte de la zona alta del abdomen, en ocasiones
irradiada al esófago y la boca, acompañada o no de eructos
y regurgitación de un líquido ácido que provoca escozor.
Este problema afecta tanto a hombres
como a mujeres adultos, aunque su incidencia crece también en la
población adolescente, según una encuesta sobre La incidencia
de los problemas gastroesofágicos en España realizada a especialistas
españoles.
De hecho, nueve de cada diez personas
que padecen acidez reconocen que esta patología influye negativamente
en su calidad de vida al provocarles la interrupción del sueño,
la disminución de la calidad de su trabajo o impedirles participar
en actividades de ocio. Además, uno de cada dos pacientes tiene
la percepción de que no puede vivir sin padecer acidez y uno de
cada tres considera que no pueden disfrutar de sus alimentos favoritos.
La hiperacidez se produce por un
exceso de producción de ácido clorhídrico en el estómago
que se manifiesta en forma de acidez o ardor en la parte superior del abdomen
y la zona central del pecho y que en ocasiones puede llegar hasta la garganta.
Aunque no se sabe la causa exacta
de este problema, hay factores desencadenantes de la acidez, básicamente
los malos hábitos de vida y de dieta.
Entre los malos hábitos destacan
el exceso de alcohol y de tabaco, la obesidad, las comidas copiosas, ciertos
medicamentos pero, sobre todo, el estrés y la ansiedad.
El estrés, además
de multiplicar los ácidos en el estómago, hace que comamos
más deprisa, comida rápida, sin masticar, lo que perjudica
en gran medida nuestro aparato digestivo.

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